Mi experiencia en el Taller de Empoderamiento Femenino de Alqvimia

El número 12 es el de la mujer, representa el movimiento y la sensualidad; “La esencia femenina está conectada con el espacio y con la luz. La sabiduría es una manifestación y atributo de esta esencial” estas son las palabras de Idili Lizcano, perfumista y creador de Alqvimia, quien ha creado los talleres prácticos para el empoderamiento de la mujer. Tal cual: unos talleres para, no sólo conocernos mejor, sino reconocer nuestra fuerza a diferentes niveles: femenidad, autoestima y sexualidad.
Estamos en una época en el que el patriarcado está en su ciclo final y en el que las mujeres, empezamos (demasiado lentamente) a hacernos ver y tomar el poder. Pensamos con el corazón y tenemos más empatía que los hombres, y eso en el mundo empresarial, en las relaciones humanas es esencial.
He tenido la suerte de participar en un Taller de Empoderamiento Femenino en Can Camps, la encantadora masía de Alqvimia en el corazón de La Garrotxa (mi comarca preferida en Cataluña)

Allí nos reunimos diez mujeres, con diferentes backgrounds y con posicionamientos de la vida diversos. Mujeres y ahora amigas, con quien he compartido una experiencia transformadora: Judith García, Lourdes Alonso, Elisenda Camps, Núria Gago, Mariona Ribas, Silvia Marty, Laura Herder, Laura SanzGloria Martínez y Anna Martín.
Idili Lizcano nos dió la bienvenida con una copa de cava y cada una hizo un brindis con sus deseos para la experiencia.

Cenamos deliciosamente

y dormimos en cómodas literas. De hecho, Can Camps, la masía, es el lugar que acoge seminarios y estancias organizadas por Alqvimia, por esto está todo pensado. Está en una zona donde el verde domina el paisaje y en el cielo brillan las estrellas como una bóveda única, realmente magnífico.

El sábado por la mañana, me desperté con el primer rayo de sol,

y a las 8 hicimos 30 minutos de meditación guiada en la sala más alta de la masía, una buhardilla preciosa.

Al acabar tomamos fuerzas con un macro desayuno con productos locales y nos dirigimos a Can Durán, la masia donde Alqvimia tiene sus oficinas.

Tuvimos el privilegio que Idili Lizcano nos mostrara su laboratorio donde tiene dispuestos los frascos de las diferentes esencias y nos compartió que la perfumería tiene que ver con la música y que cada esencia es una nota olfativa, y el perfume es un acorde musical. Se combina y sale una obra maestra.

Regresamos a Can Camps donde hicimos el taller de Empoderamiento Femenino propiamente dicho guiado por Idili y una “sacerdotisa”

El creador de Alqvimia primero nos compartió la teoría del Empoderamiento Femenino y nos recalcó la importancia de seguir las pautas indicadas en los próximos dos meses para poder conseguir los resultados esperados

Los pasos del taller:
 - Nos evaluaron con un péndulo cómo estamos de energías en los diferentes chackras.

- Kung fu sexual femenino: no se trata de la práctica del kung fu, sino de conocer el significado de la palabra kung fu, entrenamiento. Esta técnica nos enseña a ser conscientes de los músculos relacionados con la sexualidad y aplicar un entrenamiento específico en los mismos como nos explican en este vídeo
- Masaje taoísta en nuestros pechos y en nuestros ovarios con el Aceite Embellecedor del Busto remodela visiblemente el volumen del busto y realza su silueta de forma 100% natural. Lo probamos: Se empieza con 12 movimientos de lengua hacia la izquierda, se traga saliva, 12 círculos hacia la derecha. Se sigue con 12 movimientos con la forma de nuestro pecho hacia la izquierda, 12 a la derecha y otra vez 12 hacia a la izquierda.

- Aprendimos la técnica de la piedra de cuarzo rosa: huevos vaginales, es un instrumento terapéutico natural que ayuda a sanar enfermedades de los órganos femeninos trabajando el primer y segundo chackra fortaleciendo el sistema genital femenino. Al huevo de le pone unas gotas de Sensuality (una de mis néctares de Alqvimia preferidos) antes de introducirlo.
El cuarzo rosa se considera la piedra del amor y que fusiona lo femenino con lo masculino.

- La moxa alquímica tiene la propiedad de activar el calor el el cuerpo y absorbe la negatividad. Además regulariza la menstruación y alivia los dolores relacionados con ella. Se aplica durante diez minutos encima de los ovarios con un paño rojo de algodón.

Con todo este proceso de iniciación, ahora tengo que hacer mis deberes en casa, con el cofre de Alqvimia para el empoderamiento femenino:

Haré todo el proceso y actualizaré este artículo con mis opiniones. De momento puedo compartir que mi experiencia fue relajante y paradójicamente también energizante, vibrante, y fabulosa.
Esta experiencia tambien la podéis disfrutar con los talleres prácticos para el empoderamiento de la mujer, en sus tiendas que nos ayudan a conectar con nuestro poder y fuerza interior femenina mediante técnicas enriquecedoras. Este proceso tiene como objetivo potenciar nuestra salud, autoestima, sistema hormonal, sexualidad y en definitiva, la manera de encarar la vida desde la energía femenina.
Mi experiencia terminó con un genial almuerzo en el maravilloso pueblo medieval de Besalú en el restaurante Pont Vell.