Mi experiencia en Sensoria, bosque tropical en Costa Rica

En la etapa final de mi viaje a Costa Rica, me he hospedado en el maravilloso Dreams Resort Las Mareas en Guanacaste -un luxury all included- . Este es un hotel cuyas cifras impresionan: 650 empleados para 446 habitaciones, 17 piscinas y varias actividades organizadas a diario para el deleite y disfrute de los huéspedes. Pero ya que estamos en Costa Rica y la naturaleza es lo más importante me propusieron visitar Sensoria, el bosque tropical. Los números de Costa Rica:
-1.077.308 hectáreas
-25% de áreas protegidas
-20 parques nacionales
-Se estima que hay más de 10.000 plantas y árboles esparcidos por todo el territorio de Costa Rica y que incluyen más de 1.200 especies de orquídeas. Con más de 35.000 especies de insectos, 160 especies de anfibios, 220 especies de reptiles, 1240 especies de mariposas, más de 2.000 especies de árboles, 850 especies de aves y 205 especies de mamíferos este glorioso país cubre un gran rango ecológico de hábitats.

Con Sensoria, el empresario Fernando Madrigal cumple su sueño y contribuye a la conservación de la fauna y flora del país con este increíble lugar. Sensoria es exactamente lo que uno espera de Costa Rica: poder conocer la fauna y flora, bañarse en ríos, cruzar puentes colgantes y observar la naturaleza en su medio natural.

Sensoria es una operación  con autosuficiencia energética tanto con paneles solares como con una mini planta hidroeléctrica que usas de  sus propios manantiales  que nacen en la Reserva, con esto se logra que  todos sus sistemas de refrigeración, iluminación y comunicaciones funcionen con energías limpias. Sensoria  tiene como su activo más importante,  los bosques tropicales lluviosos,  y sólo usa un  0'1% en trillos e infraestructura,  con tal de que el visitante pueda apreciar los bosques primarios con árboles de más de 400 años existencia tal y como fueron hechos por la naturaleza.  Además como parte de su filosofía de sostenibilidad con la comunidad, compra parte de sus suministros de alimentos a sus vecinos con el fin de que estos se vean favorecidos, y todos los suministros  de toallas que usan los turistas, se envían a varias hogares de los pueblos con tal que los laven, sequen y perfumen  con ello también se comparte los beneficios de la operación con la comunidad. Toda una rueda de responsabilidad social y con el medio ambiente muy bien pensada.

Para llegar desde Dreams Resort Las Mareas a Sensoria hay que conducir casi dos horas, los últimos 30 minutos por un tortuoso camino de piedras para rodear la falda del volcán El Rincón de la Vieja, uno de los cinco volcanes activos del país (este curioso nombre entre otras teorías, se dice que viene de una antigua leyenda chorotega –los habitantes oriundos del lugar- en la cual la vieja sería una temible bruja a la cual los indígenas llevaban su sustento en vasijas de cerámica, pero que, luego de ser retada por un cura, quedó atrapada entre el barro espeso y caliente de la laguna del volcán). El volcán mide 1916 metros de alto, y 15 kilómetros de ancho. Esta maravilla geológica de 600.000 años de antigüedad, tiene 9 cráteres volcánicos y 32 ríos que fluyen de sus costados. Y a su vera es donde se ha creado Sensoria, la mágica atracción eco-turística. 

Para la visita aconsejo llevar zapatos de trekking cerrados, a pesar que la dificultad del recorrido no es muy alta, sí puede ser resbaloso en algún tramo, y además nos vamos encontrando animales (más o menos pequeños), y para urbanitas como yo, mejor sin sandalias.


El recorrido transcurre por unos senderos bien mantenidos, se tarda unas 3 o 4 horas y se realiza con un experto naturalista que muestra el bosque, las plantas y los animales que se van encontrando.

Yo pude ver varios tipos de mariposas, serpientes, pájaros, hormigas, arañas, etc

Los árboles son impresionantes.

Durante el itinerario cruzamos algún río, y podemos nadar en algunas pozas naturales y cascadas. El agua del río no es ni potable ni pueden vivir en ella los animales, pues tiene el ph muy bajo. Por lo tanto, pude disfrutar de mi baño, sin temores de animales/peces a mi alrededor. 

Al final se degusta un almuerzo en la terraza del bar, sencillo y delicioso.
La visita se tiene que reservar previamente, pues diariamente sólo pueden entrar un máximo 50 personas para poder preservar la calma de la fauna del lugar.
La entrada cuesta 120 dólares, para más detalles sobre Sensoria linkar aquí.

En este link podéis ver mi vídeo grabado desde una plataforma por sobre de los árboles, para haceros una idea de la inmensidad.

Si además queréis más aventuras, y sentir adrenalina, os hago otra propuesta: hacer una excursión a Hacienda Guachipelín, donde se puede ir a disfrutar de Tubing, que es bajar el río en un neumático gigante, acompañado de monitores. Esta actividad no la hice.
Tenemos que calcular unas 4 o 5 horas dependiendo de cuántas actividades queramos probar.
Y entre muchas otras opciones: tirarse con tirolinas -llamado canopy allí- por un recorrido perfectamente organizado, y siempre acompañada por monitores. En Hacienda Guachipelín es el único lugar en Costa Rica donde las tirolinas recorren un cañón. Muy emocionante. 

Hay dos itinerarios, uno de 7 tirolinas y otro de 9. Ambos combinan la aventura de tirarse con la escalada, vía ferrata y un par de puentes colgantes.

Para urbanitas como yo, y como la mayoría, una buena dosis de adrenalina y de aventura.
En este link podéis ver mi vídeo tirándome con una tirolina, la segunda del recorrido de siete tirolinas.