Marruecos ha sido uno de esos países a los que siempre he querido ir y que seguramente por proximidad he ido dejando hasta que por fin me decidí. Se me ha confirmado que la cultura árabe, y más la marroquina, es parte de nuestra cultura histórica, y también cumple con los tópicos de tener un desierto espectacular y de tener una cultura cercana, que no me es desconocida.

MARRUECOS

Navidad 2007

INTRODUCCIÓN

Marruecos ha sido uno de esos países a los que siempre he querido ir y que seguramente por proximidad he ido dejando hasta que por fin me decidí. Se me ha confirmado que la cultura árabe, y más la marroquina, es parte de nuestra cultura histórica, y también cumple con los tópicos de tener un desierto espectacular y de tener una cultura cercana, que no me es desconocida.

En diez días no se puede ver mucho, pero sí me he podido hacer una idea feaciente de cómo se tiene que viajar a este país y de que tiene bien merecido dedicarle hasta 20 días. Con 10 días me he quedado muy corta, en cambio con 20 hubiera dado para ver algunas de las ciudades que no he podido ver, y también para ahondar más en el espectacular desierto.
Casi todos los marroquíes, sobretodo en los sitios turísticos que hemos visitado, hablan o chapurrean castellano, en todas partes ya estaban esperando a los turistas para venderles cosas, pedir dinero por saludar o por dar una información, y esto es particularmente una cosa que me molesta especialmente pero que ocurre en muchos países.

En Marruecos he descubierto muchos paisajes realmente variados y sobretodo inesperados. También lugares donde he tenido la sensación que el tiempo se hubiese parado hace 300 años.

La arquitectura “árabe”, evidentemente en este caso marroquí es fascinante, mil y una cenefas y mil y un mosaicos. A cuál más bonito. En este viaje he fotografiado muchísimas puertas, puertas que se abren a mezquitas prohibidas para los no musulmanes, puertas que se abren a Riads increíbles y puertas de casas humildes, pero igualmente interesantes.

Curiosidades:
- En Marruecos se fuma mucho, sobretodo los hombres y si se acude a un restaurante cerrado, el humo puede llegar a ser excesivamente molesto.
- Las Medinas visitadas acostumbran a tener calles bastante estrechas y curiosamente para nosotros, y como tiene lógica al no poder pasar por allí ningún coche, el medio para trasladar mercancías a las tiendas es con asnos.
- Al preguntar por la calle por algún Riad que queríamos visitar, muchas veces alguna persona nos ayudaba y caminaba unos metros con nosotros y luego pedía dinero. O simplemente se ofrecían guías, o nos ofrecían restaurantes.... todo a cambio de dinero, o si no les haces caso como hacía yo, entonces, se enfadaban, no les hacía gracia. Hasta un chico me tachó de racista por no contestarle nada de nada, por ignorarle totalmente.

Información general:http://www.visitmorocco.com/index.php/esl 
http://toniweb.com/index.php/Marruecos