En este viaje he querido conocer la esencia de la historia mexicana, donde nació el país como México, cuáles fueron sus protagonistas y donde. Guanajuato me ha dado respuesta. Guanajuato empezando por la misma ciudad de Guanajuato hasta San Miguel de Allende con algunas paradas en el camino.

GUANAJUATO (MÉXICO)

La ciudad de San Miguel de Allende Ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad reconocida por la UNESCO desde 2.010 y ciudad monumento nacional "Esencia de la Independencia Nacional", rica en tradiciones y arquitectura colonial, un oasis en el corazón de México, ciudad pequeña pero cosmopolita, hogar de artistas nacionales y extranjeros. De aire bohemia y llenísima de americanos y canadienses que no sólo vienen a pasear sino que lo eligen como su destino para su retiro. Su tranquilidad, estética pintoresca y tolerancia a la diversidad le han creado fama mundial, siendo uno de los mayores sitios turísticos del país. Su población es de 160.359 (2.010) y está a una altitud de 1.910m.
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Cómo llegar

Los aeropuertos de Guanajuato (BJX-localizado al Sur de León, a 1.5 horas por carretera de San Miguel de Allende) y la ciudad de México (a unas 3 horas) ofrecen vuelos internacionales. Varias compañías locales ofrecen servicios de transporte shuttle a ambos aeropuertos, o se pueden programar con anticipación a su llegada. El aeropuerto de Querétaro (QRO) da servicio de vuelos nacionales y el trayecto es de 1 hora.
Situada a 274 km de la Ciudad de México y a 97 km de Guanajuato

Dormir & Comer

Casa Sierra Nevada, es un hotel Orient Express y además es mi primera experiencia de esta colección de productos únicos (sí, también tienen trenes y cruceros de lujos y sus hoteles son todos diferentes en función de donde están ubicados). El hotel tiene 37 habitaciones repartidas en 8 casas coloniales, algunas contiguas, otras a unos pasos. Otra de las casas alberga el Laja Spa, otra el restaurante Andanza y otra la escuela de cocina llamada Sazón. Me gustó muchísimo. Concepto diferente y no lo había visto nunca.
Mi habitación tenía un patio al que se accede por el jardín común con piscina, una pequeña fuente y luego está mi suite. Es una suite de la madera oscura, noble domina, tiene vigas de madera antigua en un techo alto. Una salita con chimenea y una cama king señorial. El enorme baño dispone de un pequeño vestidor (poco iluminado) y una bañera enmarcada en un dosel, así como una ducha interna y otra externa. Espectacular.
En su restaurante pude cenar los platillos del reconocido chef José Bossuet: he cenado tres platos con productos locales y con toques muy modernos y atrevidas combinaciones: de primero tabouleh de coco, camarones al ajillo y coulis de frambuesa. Seguido de un atún de aleta amarilla, crosta de pepita de calabaza y olivas negras con calamares salteados al ajo sobre lentejas a la antigua. Para coronar esta opípara cena mousse de melón con crema de menta y pétalos cristalizados. 
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Hotel Rosewood: es una cadena americana de lujo con tan sólo 19 hoteles y que customiza sus productos según donde esté. Esta fue mi primera experiencia con esta cadena. El hotel en San Miguel de Allende tiene 67 habitaciones amplísimas repartidas en varios edificios. Mi habitación es decorada al estilo tradicional de San miguel, mezcla de estilo español y mexicano del siglo XVI, con suelos de madera y techos con vigas vista e incluso disfruto de una chimenea de piedra. Grandes puertas que dan a una terraza de unos 30m2 con vistas al maravilloso San Miguel. El baño es otro rincón fantástico. A mi llegada fui al Sense Spa a disfrutar de un masaje signature, el Allende. Por primera vez, después de haber ido a miles de spas de miles de hoteles, me han ofrecido un menú de músicas para elegir la que más me gustara. Trato exquisito y aceite de lavanda, mi preferido. Salas de relajación y vestuarios con su gimnasio con los aparatos de última tecnología. Todo en un marco elegante y confortable.
En Luna rooftop bar pude degustar el carrousel de margaritas, sí, hoy me he desmelendo y he probado (y no sólo un sorbo) 8 margaritas diferentes, de tuna (el fruto de un tipo de cactus), de tamarindo, de mango, de fresa, la clásica de limón, etc todo con unas tapas exquisitas de inspiración española y mediterránea, desde risotto de hongos, a crosta de atún marinado a pulpo con salsa de bravas. Y todo en la que es sin duda, la mejor terraza de la ciudad, enorme terraza con vistas a San Miguel. 
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Hotel La Puertecita, a quince minutos del centro. Son varias casas privadas que forman un hotelito abierto en 1.996. Tiene dos piscinas, una para adults only cosa que es siempre de agradecer para los que viajamos sin niños- y otro para familias. Sus 25 habitaciones tienen todas el techo en bóveda catalana y además con su frondosa vegetación parece que estés prácticamente en la jungla. Habitaciones a partir de 175€

Hotel Casa Rosada que comparte pared con la Parroquia de San Miguel, o sea que su ubicación es lo que más destaca. Sus 16 habitaciones son austeras y con poco encanto aunque de gran tamaño. Su terraza interior es seguramente lo más aprovechable de este hotel. En su web las fotos la favorecen. Precios a partir de 200€

Otro hotel céntrico es el Doña Urraca, curioso nombre para un bonito hotel con 23 habitaciones inmensas (previamente había sido un pequeño centro comercial y cada habitación había sido una tienda, de ahí su gran tamaño). La más pequeña de 40m2 y la suite ocupa 120m2. Piscina bonita y un pequeño spa de Guadalupe, la terapista, consigue que sus clientes se relajen. Yo he podido disfrutar de un masaje corto pero efectivo. Precios a partir de 200€. 
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Visité también el único hotel miembro de Design Hotels en San Miguel de Allende, el Matilda. Pertenece a un petrolero americano y coleccionista de arte que ha empezado su aventura en el mundo de los hoteles para poder mostrar su colección. El hotel es de líneas contemporáneas, y se esconde detrás de unas paredes coloniales. Sus 32 habitaciones contienen también obras de arte, todas siguen una línea de diseño en tonos blancos y turquesas pero tienen diferentes tamaños. Quiero destacar su restaurante Moxi asesorado por el renombrado chef mexicano Enrique Olvera y su spa que aunque no lo pude probar tiene una pinta maravillosa, además de ofrecer sala de relax y todo lo imaginable. Hotel para ver y ser vistos. Precios a partir de 300€.
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Qué ver

Instituto Allende (Casa Solariega del Mayorazgo de la Canal): Propiedad de la familia de la Canal que data del siglo XVII y era utilizado como casa de descanso, sus patios, arcos y la impresionante capilla privada de la familia que contiene algunos frescos virreinales, además de la impresionante vista de la parroquia desde el patio de la Pérgola, en 1951 por iniciativa de  Enrique Fernández ex Gobernador del Estado de Guanajuato, Stirling Dickinson, Felipe Cossío del Pomar, es abierto como centro de artes y escuela de español. Este lugar fue uno de los principales promotores a nivel internacional de San Miguel de Allende

Teatro Ángela Peralta: Fuera de los improvisados teatros y carpas que había en la Villa para las comedias y coloquios que en las fiestas se representaban por cómicos de la legua, no hubo, sino hasta fines del siglo XIX, un teatro en forma, como lo demandaba la ya importante ciudad de San Miguel. Es en el mes de abril de 1.871 cuando se inicia la construcción del Teatro bajo la iniciativa del Administrador Principal de Rentas Juan Mañón, con la ayuda de la Tesorería Municipal, y una Junta de Accionistas de los principales vecinos de la ciudad. A los dos años en 1.873, se termina la construcción en paredes de adobe y techo de tejamanil, esperando solamente su estreno, sin haber pensado aún el nombre para el mismo. Una magnífica casualidad solucionó los dos asuntos, ya que era el tiempo en que la soprano Ángela Peralta de Castera (1.845-1.883), Mexicana y de Origen Sinaloense asombraba a México con su voz maravillosa, encontrándose en esas fechas en Guanajuato. Se acordó, así, por los encantados vecinos que fuera ella quien inaugurará, poniéndole su nombre en recuerdo del gran acontecimiento. Ángela Peralta aceptó agradecida y a fines de abril se dirigió a San Miguel, siendo tanto el entusiasmo que causó al llegar a la ciudad, que al llegar al paso denominado de las Cachinches, a orillas de la ciudad, la gente arrancó las mulas del carruaje para servir de tracción en el que venía el famoso Ruiseñor Mexicano. Debutó el domingo 11 de mayo con “Rigoletto” ante el vecindario y pueblo sanmiguelense, que llenaban no sólo el teatro, sino también la calle. En los otros días que estuvo, cantó el “Ruy Blas” y el “Trovador”, dando por último, una función extraordinaria de ópera, a petición general, con “Lucia de Lammermor”. En 1.914, siendo jefe político Antonio Abarca se le construyó la actual fachada, bella obra llena de armonía, sencillez y buen gusto, de estilo clásico, que dibujó el claro talento y la gran disposición artística del humilde maestro albañil  Antonio Sierra.

Templo del oratorio de San Felipe Neri: La iglesia de 1.714 es, salvo muchos y posteriores arreglos, la que ahora se contempla. Antiguamente debió tener retablos de madera del gusto de la época; quizá el churriguerismo se enrroscó bajo sus bóvedas, pues es un antiguo, podemos ver que el altar principal tenía un gran retablo dorado que parece barroco, con esculturas de santos que hoy andan repartidas por la iglesia. Repartidos por todo el templo hay treinta y tres grandes oleos que representan la vida de San Felipe Neri y que se le atribuyen a Miguel Cabrera (1.695-1.756). Las esculturas que adornan algunos altares son verdaderamente magnificas. Son una colección de esculturas de madera estofada y policromada que representan a San Juan Bautista y San Juan de Dios, en los nichos superiores de los altares laterales de los cruceros y San Juan Nepomuceno y Santa María Magdalena en otros lugares. En la pequeña sacristía está un gran cuadro de la Virgen con el retrato de Jáuregui como antes, ejecutado por Juan Rodríguez Juárez (1.675-1.728) y una copia de la crucifixión de Carlos Lebrún, hecha por Andrés Islas en 1.772. En la parte exterior ostenta el Oratorio, una hermosa y original fachada de tipo barroco, muy notable tanto por su dibujo y buena factura en cantera como por su raro color de rosa.

- Templo de San Francisco de Asís: La primera iglesia franciscana es la Tercera Orden, su arquitectura es pobre, sencilla y fuerte. Un solo cañón liso y sin cúpula, apoyando en gruesos y salientes contrafuertes y sin torre, pues la espadaña que hoy tiene es posterior. Conserva aun todo su aspecto primitivo de principios del siglo XVII. Al principio se llamó de San Antonio, cuya estatua en piedra se ostenta en la fachada, pero después, como la iglesia mayor y el convento, se llama de San Francisco. El convento es probablemente construcción de fines del siglo XVII, quedando inconcluso, pues su segundo claustro solo tiene el primer piso. La iglesia principal de San Francisco es de 1.779 y la ultima torre, de 1.799. La torre de estilo neoclásico, es probablemente diseño de Tresguerras, la fachada de estilo churrigueresco muy rica y fastuosa labor en piedra que imprime según bella frase de Villaurrutia, en los planos severos del convento y de la iglesia misma una fugitiva danza de piedra en aquella inmovilidad. El doctor Atl (sinónimo de Gerardo Murillo) cree que es obra de Lorenzo Rodríguez, el decorado interior del templo se hizo siguiendo los lineamientos neoclásicos, por lo que se ha visto la mano de Francisco Eduardo Tresguerras (1.745-1.833). El mayor tiene un gran tabernáculo sostenido por columnas corintias, y dos enormes columnas jónicas le hacen marco a todo el altar y sostienen el remate. La sacristía, amplia y obscura tiene interesantes pinturas, sobre todo una “Muerte de San Francisco” de Rodríguez Juárez, y un “Sueño de San José” en tabla probablemente de Luis Juárez y una bella “Piedad” pequeña y sin firma.

Museo histórico casa de Ignacio Allende: La Casa de Allende es una residencia novohispana de la segunda mitad del siglo XVIII. Mezcla armoniosa de dos estilos: el barroco y el neoclásico. En el barandal de uno de los balcones que dan al norte se lee: “Domingo Narciso de Allende mayo 14 de 1.785”; el nombre corresponde al padre de Ignacio Allende, quien mandó construir esta casa como regalo de bodas para su esposa Doña María Ana Unzaga; la fecha: 1.785 es, probablemente, el año en que fue terminada la construcción. La fachada, en su mayor parte de cantera gris, contrasta con los marcos de cantera rosa de sus balcones barrocos, todos diferentes, adornados con gran profusión de rocallas y sus guardamalletas; elementos que animan y dan volumen a la arquitectura. A pesar de los detalles barrocos, la sobriedad está patente en las rejas y barandas de sus balcones de hierro negro forjado, casi siempre en forma de simples barrotes verticales. Los balcones eran muy importantes pues por su disposición se podía estar en la calle sin dejar las casas; se presenciaban los desfiles, procesiones y fiestas. Desde esta casa, en particular, se podía observar las entradas de los caminos a Dolores Hidalgo y Querétaro, de donde provenían las mercancías que traían de las haciendas y ranchos. En la bella portada de frontón curvo neoclásico, se lee: Hic natus ubique notus (Aquí nació el conocido en todas partes). Este portón da acceso al patio principal, flanqueado en dos de sus lados por una arquería, de la que sale la escalera principal hacia el segundo piso o piso noble, en donde se desarrollaba la vida familiar y social. Frente al zaguán se abre un arco pinjante, donde se ha omitido una columna, dando la sensación de estar en el aire; es un recurso arquitectónico que da una belleza y sentido práctico, ya que de esta manera se permitía el acceso de los carruajes al patio principal. Alrededor del patio se distribuyen las bodegas, el despacho, las tiendas con puertas a la calle; además del acceso al segundo patio y a las caballerizas, las cuales contaban con otra entrada por la calle de Umarán, con una cochera abierta destinada a guardar carruajes o coches de caballos, coches de cortina y los “birlochos”, coches ligeros muy útiles en los infames y polvorientos caminos de las haciendas. La botica del Sagrado Corazón, que recreamos hoy en este espacio, estuvo primero ubicada en la esquina de la plaza principal y calle de Reloj y fue propiedad de  Francisco Lazo. A esta farmacia llegó como responsable  José María Vega, quien más tarde la adquirió. En el año de 1.919, José María Vega le compró a Enrique González la Casa de Allende y unos meses después, la botica del Sagrado Corazón abrió sus puertas en ese inmueble, quedando así ubicada en la esquina de la plaza principal y la calle de Umarán, donde permaneció abierta hasta un año antes de la muerte, ocurrida en 1.979, de Doña Guadalupe Vega, última descendiente de la familia Vega. Poco tiempo después la casa pasó a ser propiedad del Gobierno del Estado de Guanajuato, y mediante un convenio de éste con el INAH se convirtió en Museo, abriéndose al público en febrero de 1.990.

Museo de las máscaras: Quizás no hay ningún otro objeto que refleje la verdadera naturaleza de la cultura indígena mexicana, sus ceremonias y su complejidad espiritual, como lo hacen las máscaras en las danzas. Las ceremonias de máscaras datan de tiempos pre-hispánicos y tienen un papel importante en la vida social y religiosa de muchos mexicanos aún hoy en día. Una colección de más de 500 máscaras de danza ceremonial mexicana está en exhibición en el museo La Otra Cara de México y en la galería hay más de 300 máscaras a la venta.

Parroquia de San Miguel Arcángel: La primera construcción o erección canoníca de la Parroquia principal tuvo lugar en el segundo asentamiento (Itzquinapan), fue un modesto edificio de adobe con techo artesanado a dos aguas, para 1.685 se edificó ya en forma por orden del Sr. Obispo Fr. Juan Arteaga y Montañés, teniendo como arquitecto a Marcos Antonio Sobrarías, era de estilo barroco constaba de dos torres una más alta que la otra, a los lados del pórtico el cual lucia una ventana rectangular acodada y sobre ella, la hornacina con la imagen del Arcángel San Miguel, dichas torres con el paso del tiempo sufrieron averías graves estructurales que amenazaban al pórtico, y para 1.880 por iniciativa del Excmo. Sr. Obispo José María de Jesús Diez de Sollano y Dávalos primer Obispo de León (1808-1.881), comisionando al famoso maestro de obras Zeferino Gutiérrez Muñoz, que basándose en litografías de templos y catedrales del continente europeo, en particular llevándose por el estilo gótico de la catedral de San Pedro y Santa María en Colonia, Alemania (1.239-1.880), diseña la fachada neogótica de la Parroquia de San Miguel Arcángel (1.880-1.888) siendo uno de los trabajos más importantes y sobresalientes de tan importante artista autodidacta, convirtiéndose en la imagen icono de nuestra ciudad. El bautisterio se encuentra en el primer tramo, entrando del lado izquierdo. El Altar Mayor ha sufrido varias modificaciones desde el siglo XVII y parte del XVIII teniendo en un inicio un retablo de madera tallada recubierto de oro, el altar presente es una obra de los dos últimos cambios, el primero a mediados del siglo XIX y el segundo en 1.920-1.922, podemos admirar “La purificación de María” una de las cuatro pinturas de Juan Rodríguez Juárez (1.675-1.728) existentes en este lugar similares a las que pintó en 1.726 para el altar de los Reyes de la Catedral de México. En la cripta parroquial yacen los restos de algunos sacerdotes que participaron en el inicio del movimiento de Independencia de este país además de personajes civiles destacados, por mencionar, al ex Presidente de México, el Gral. Anastasio Bustamante, el Pbro. Ángel Remigio González quien siendo capellán del Santuario de Atotonilco le entregó al cura  Miguel Hidalgo y Costilla (1.753-1.811), el estandarte de la virgen de Guadalupe el 16 de Septiembre de 1.810, el Coronel Juan Caballero y Acuña quien peleara en la batalla del 5 de Mayo de 1.862,  Joaquín Hidalgo y Costilla hermano del padre de la patria. El interior de la cripta fue remodelado a principios del siglo XIX por el arquitecto Francisco Eduardo Tresguerras (1.745-1.833) siendo obras suyas las tumbas más sobresalientes.

Templo de la Inmaculada Concepción (Las Monjas): Fue fundado este convento de la concepción, llamado “las monjas”, por Josefa Lina de la Canal y Hervas (1.736-1.770), hija primogénita de Manuel Tomas de la Canal (1.701-1.749). Hizo este, cinco años antes de su muerte, su testamento, el 8 de Octubre de 1.744, en el que dejó para su hija mayor la cantidad de 70.000 pesos de herencia. Como aun era pequeña, lo mismo que sus hermanos, su padre los dejó al cuidado, en exquisita y rara tutoría, de la virgen de Loreto, nombrado como curador, desde luego, más efectivo en asuntos y negocios de este mundo, al conde de la Casa de Loja, Francisco José de Landeta. Era su confesor el padre Luis Felipe Neri de Alfaro (1.709-1.776), a quien comunicó su pensamiento, y éste, considerando que en su corta edad fuese solamente un capricho, decidió llevar a la joven, por vía de prueba, a hacer “ejercicios” al Santuario de Jesús Nazareno en la comunidad de Atotonilco, para que al amparo de la oración solitaria oyese en su corazón el veredicto del Altísimo. Allí resolvió después de ocho días de encierro y en el camarín de Jesús Nazareno, donde fue interrogada por su confesor, fundar un convento de monjas en San Miguel, dando todo el dinero que se necesitará y siendo ella la primera en tomar el hábito. Tal es el plano y su explicación que hizo  Francisco Martínez Gudiño y que siguió para construir el convento. Calculó con tal exactitud el costo total de la obra, que no se le escaparon ni los reales, pues no en vano hizo su caballeresco juramento “ante Dios y en forma de derecho”. Era necesaria, según él, la cantidad de 39.621 pesos y 2 reales. La construcción se empezó inmediatamente, pero como era de colosales dimensiones no pudieron trasladarse las monjas sino hasta el año de 1.765, inaugurando el edificio el 28 de Diciembre, aunque estaba inconcluso, pues faltaban la cúpula y el presbítero. A pesar de los nimios cálculos del arquitecto la obra salió costando más de cien mil pesos, que salieron de los bolsillos de los vecinos. Casi no hay noticias de los constructores técnicos de “las Monjas”. Del principal de ellos Francisco Martínez Gudiño, se sabe por Tresguerras (1.745-1.833) que era oriundo de Guadalajara y que construyó los arbotantes del templo de Santa Rosa, de Querétaro. La cúpula, inspiración según quiere el Dr. Atl, de los inválidos de París, es obra del célebre maestro de obras, Zeferino Gutiérrez Muñoz (1.840-1.916).

Cosas a ver alrededor de San Miguel de Allende

- Fábrica la Aurora: Negociación Fabril de la Aurora fue por más de 90 años una de las principales fábricas textiles de México. Su ubicación estratégica bajo la presa de Las Colonias la abasteció del agua necesaria para generar su propia energía eléctrica.
La construcción de la fábrica fue completada en el año de 1.902 y es típica de los diseños efectuados por una compañía Inglesa durante los últimos años del siglo XIX y principios del siglo XX. La fachada con sus 12 arcos de cantera y sus puertas de hierro forjado que dan entrada a su tradicional patio contrastan con el diseño más funcional de los espacios interiores. La estructura original permanece casi intacta a excepción de pequeñas renovaciones realizadas para acondicionar los estudios, tiendas, restaurantes y galerías. La Aurora, empresa que pertenece a la familia Garay desde 1932, fue parte de la vida cotidiana de los trabajadores y de la comunidad. Fue la principal fuente de trabajo en San Miguel de Allende con más de 300 trabajadores al momento de su cierre como fábrica textil.
En 2.001, la familia Garay, dueños de esta empresa desde el año 1.932, vuelve La Aurora a producción después de los once años que estuvo cerrado. Sin embargo, no utilizarán más el algodón como materia prima, esta vez dan paso a la imaginación para entretejer los hilos que permiten que este viejo edificio histórico reviva con un proyecto de vanguardia.
Entre máquinas y turbinas hidráulicas, los grandes salones que antaño alojaron telares y trociles, bodegas para el almacenamiento de algodón y talleres de mantenimiento, se han transformado en galerías de arte contemporáneo, tiendas de decoración y muebles de diseño, tiendas de antigüedades, joyerías, mantelería y blancos, restaurantes y lo que quizás sea el atractivo principal del lugar: los estudios-galería. Aquí, reconocidos artistas nacionales y extranjeros han encontrado un espacio para desarrollar su creatividad y al mismo tiempo exhibir su obra. Las grandes paredes, la luz natural que permea todo el edificio y la amplitud de sus espacios abiertos, confieren una atmósfera idónea para la exhibición y la creación artística. Cada rincón es diferente y quizás su única coincidencia sea la obsesión general por la belleza. Su atmosfera histórica que data de principios del siglo XX es marco perfecto para descubrir toda la colección de arte y objetos decorativos que alberga este conjunto. Visita muy interesante, sobretodo si nos apasiona el arte y la arquitectura.

Santuario de Jesús Nazareno en la Comunidad de Atotonilco: Atotonilco, “lugar de agua caliente” comunidad rural sanmiguelense ubicada a 15 minutos orientación norte sobre la carretera a Dolores Hidalgo, es el sitio de se ubica el Santuario de Jesús de Nazareno, dicho lugar es considerado una de las Iglesias más bellas de todo México, a la que también la gente la llama la Sixtina de América, obra majestuosa atribuida al Padre Luis Felipe Neri de Alfaro y al artista plástico Antonio Martínez de Poca, sangre de origen criollo oriundo de la ciudad de Querétaro, dicho personaje plasmó la Pasión de Cristo y enriqueciéndolo con poemas del Padre Alfaro, esta obra artística e arquitectónica también fue testigo del paso del glorioso ejercito Insurgente que abanderado por el Cura Miguel Hidalgo y el hijo pródigo de esta ciudad, Ignacio Allende y Unzaga promotor de esta importante gesta heroica tomaron el estandarte con la imagen de la santísima Virgen de Guadalupe, símbolo que motivó al pueblo a luchar contra el yugo español.

Cañada de la Vírgen: Es un sitio arqueológico localizado a 16 kms al suroeste de la ciudad de San Miguel de Allende, en el estado de Guanajuato, México, sobre una superficie aproximada de 12 hectáreas a lo largo de la cuenca central del río Laja. El sitio se ubica dentro de un terreno de propiedad particular, aunque en 1.985 fue registrado por el INAH. La construcción de estas pirámides y otras estructuras arquitectónicas a lo largo de la cuenca central del río Laja es atribuida a grupos tolteca-chichimecas. La Cañada de la Virgen formó parte de una organización social mayor que estaba vinculada con el sistema político de los Toltecas. Fue un sitio prehispánico, que se estima fue regido por la Luna, el Sol y Venus, de acuerdo con estudios arqueológico-astronómicos efectuados por INAH.1
La ciudad fue construida por antiguos arquitectos y se piensa hubo ocupación por los pueblos Otomi-hñahñu. De acuerdo con INAH http://www.inah.gob.mx/ , este lugar fue “La Casa de los 13 cielos” y se concibió como un reloj lunar. (Para establecer periodos de caza y recolección). O como centro de culto astronómico y peregrinación. Depende de las teorías.
La visita dura dos horas y media. Desde que se llega a la oficina allí se reúnen varios turistas y una furgoneta oficial nos traslada cerca de la pirámide. Se caminan unos 900 metros con la guía oficial que va explicando todo con detalle.
Abierto entre 10am y 4pm la entrada cuesta 30 pesos

Jardín Botánico El Charco del Ingenio: Comprende 67 hectáreas de reserva natural, a pocos minutos de San Miguel de Allende. Es un monumento natural extraordinario, dotado de una gran biodiversidad. Su nombre proviene de una poza natural encajada al fondo de una imponente cañada, a la cual la imaginación popular ha rodeado de espíritus y leyendas que se remontan a los tiempos de la Conquista. Entre peñascos y matorrales asoman aún vestigios de acueductos y obras hidráulicas del pasado que le dan un valor como sitio histórico. Una añeja presa recibe los afluentes de las serranías y se extiende en humedales permanentes, donde abundan las aves y otras especies de la fauna. Durante la estación lluviosa las aguas se derraman, formando pozas y caídas de agua que se pierden en la profundidad de la cañada. Sus enormes acantilados emergen del fondo vegetal y se abren hacia el poniente para descubrir un amplio paisaje que abarca San Miguel al pie del cerro, el valle del Río Laja y el horizonte lejano de la Sierra de Guanajuato. Lo mejor su zona de cactus, de mil tipos diferentes.
Abierto de 9am a 6pm y la entrada cuesta 40 pesos