Brasil no es sólo el país del carnaval más conocido del mundo, pasión desenfrenada para la mayoría de brasileños, es un país de variedades increíbles y dónde podemos encontrar todo lo que deseamos.

BRASIL

Lo más destacable de la cocina brasileña son las cantidades de comida que ponen en el plato. Esto es una buena noticía para los viajeros ahorradores o con poco presupuesto, pues se puede pedir sólo un plato y comer dos personas, o pedir dos y comer tres o cuatro tranquilamente. Muchos restaurantes ya indican en la carta que los precios de los platos son para dos personas, es decir doble ración. Los platos constan de carne o pescado, y acostumbran a tener tres acompañamientos que pueden ser: ensalada, arroz, patatas fritas, puré de patatas, farofa... etc.
También es muy normal las ofertas de comida por kilo (hay un buffet libre, se pesa la comida al final y se paga al salir). Los precios van entre los 0,9 y los 1,9 R$ por los 100 gramos, y lo anuncian con grandes letreros.

También hay muchos restaurantes que ofrecen rodizio: comida a voluntad hasta que no se puede más a un precio fijo por persona. Ideales para los que tienen un buen “saque”. El rodizio puede ser de carne, de gambas, de pizza, de pescado... el más normal es encontrar de carne o pizzas. Los precios van entre los 12,90 R$ y los 50 R$ a los restaurantes que a los rodizios también incluyen carne y pescado. La mañanaria prima de carne y pescado a Brasil es tan buena que a menudo sólo hace falta una simple brasa para comer un plato exquisito, no hace falta tomar salsas que además no son precisamente su fuerte. Para los carnívoros, tienen que provar la picanha, sea argentina o brasileña, y la carne do sol.

Como en todas partes, se puede comprar comida a las paraditas de a pie y curiosamente también hay paraditas improvisadas en los coches, que abren sus portaequipajes y allá tuestan la carne y ofrecen incluso una buena variedad de comida. En estas modalidades, las comidas son muy baratas. Lanchonete es un snack bar dónde sirven zumos y comidas fáciles de hacer como tiragostos o petiscos (snacks). Algunos también ofrecen el PF (Prato Feito = plato del día). Son baratos y muy concurridos por la población local.

De la gastronomía brasileña tenemos que destacar la gran variedad de frutas y zumos que se pueden encontrar al Brasil. Los más atrevidos, pueden probar de todo. Los precios varían entre 1 R$ y 2 R$ para los zumos “simples”, y a partir de aquí se pueden encontrar todos tipo de combinaciones, con leche, con miel... Los gustos son de un abanico amplísimo, y cuidado con las frutas desconocidas por nosotros que muchas son muy ácidas.

Para los amantes del buen vino lamentamos decir que Brasil no es un productor destacado como sus vecinos Chile y Argentina. En algunos restaurantes de nivel mediano se puede encontrar vino de estos dos países, a un coste relativamente alto.

En el momento de pagar tenemos que tener en cuenta que siempre añadirán un 10% sobre el precio de la carta por el servicio, por lo que no hace falta dejar propina. A los sitios dónde no está incluido este 10%, te lo recuerdan cuando traen la cuenta y hace falta dejar una propina de 10% del precio total de la cuenta.

Guías de viaje

Brasil, Lonely Planet (Ed. Mayo 2002). Las informaciones que dan a las oficinas de turismo de Brasil son poco fiables y conviene contrastarlas siempre, pero entramos en contradicciones pues en el hotel te dan otras informaciones, la gente de la calle otra...