Brasil no es sólo el país del carnaval más conocido del mundo, pasión desenfrenada para la mayoría de brasileños, es un país de variedades increíbles y dónde podemos encontrar todo lo que deseamos.

BRASIL

Hace tiempo era un pequeño pueblo de pescadores, rodeado de dunas (entre Fortaleza y Natal, todo son dunas), con los años ha ido cogiendo fama y ahora está más preparado para recibir turistas. Cuando nosotros estuvimos había muy pocos, se supone que es porque era temporada baja. Las calles aquí tampoco están asfaltadas.
www.canoa-quebrada.com

Como llegar

Viniendo de Fortaleza, vamos a la rodoviária con el autobús con un cartel escrito que pone dirección “Sigueira-Mucuripe” que cuesta 1 R$. El autobús lo cogemos 5 esquinas más arriba del hotel Brisa da praia. En la rodoviária cogemos un autobús de São Benedito que sale a las 8,30 hasta Canoa Quebrada, tarde 4 horas y cuesta 11,50 R$ + 1,30 R$•de tasas de embarque.

Dormir & Comer

Recomendamos la Pousada de Toby (88-421 70 94, www.pousada-do-toby.com, pousadatoby@secrel.com.br) en frente del mar, en lo alto de una duna con unas vistas espectaculares y una piscina en lo alto de la pousada terraza que es espectacular. La pousada es toda de madera, muy cuidada. Habitación doble con terraza al mar (la numero 9) por 60 R$. Una vez instalados, nos vienen a comentar que el precio de la habitación son 70 R$, que se habían equivocado; pagamos 60 igualmente. Toby es un danés establecido en Canoa Quebrada y que también tiene un bar musical en la calle principal llamado Todo Mundo. Hay pousadas que están muy bien incluso por 40 R$, pero para elegir se tiene que valorar si se quiere vistas al mar o no, si se quiere piscina o no...

Restaurante Fetiço da Lua (Rúa Dragão don Mar, tel. 88-421 74 01), en la calle principal, no lo recomendamos. Al día siguiente fuimos a Dalí, un ristorante italiano de un músico de Ferrara a quien le gusta el pintor catalán. Dalí también  está en la calle principal y no tienen teléfono, muy recomendable.

Cosas a ver

Canoa Quebrada como pueblo no tiene nada especial, lo especial es su entorno, pues el mar tiene un color verde turquesa impresionante y unas dunas espectaculares, que al fin y al cabo hace que hacer una excursión en buggy sea una experiencia inolvidable. Se ofrecen dos tipo de excursiones, una por los alrededores de Canoa Quebrada con una durada de una hora y media (50 R$ dos personas) y la otra hasta algunos pueblos del lado y que dura 3 horas.(100 R$ dos personas). Nosotros optamos por la corta y escogemos salir a las 4 para coincidir con la hora que empieza a bajar el sol con lo que conseguimos unas fotografías espectaculares. El paseo incluye una parada para hacer Skibunda, que consiste en bajar con una tabla por una duna y se puede ir a parar a una laguna, la bajada cuesta 2 R$ y se puede bajar tantas veces se quiera, y la subida con una especie de “teleférico mecánico” cuesta 1 R$ cada vez.