Confesiones de una viajera experta que cree que lo ha visto todo, pero a la que todavía le falta muchísimo por descubrir, y el destino Asia Central y Ruta de la Seda los tenía pendientes hace años. Antes de llegar a Uzbekistán casi no sabía nada del país y tenía que pensar mucho para recordar cuál era su capital. Tashkent es la capital uzbeka y es donde seguramente aterrizaréis. Nosotras viajamos con Turkish Airlines y llegamos a la 1 de la noche; el aeropuerto tenía wifi, oficinas de cambio abiertas y también para comprar tarjeta sim local. Aeropuerto pequeño pero todo muy bien organizado.
Aquí podéis leer mis consejos prácticos imprescindibles.
Tashkent es una ciudad de 3 millones de habitantes donde conviven la herencia islámica, la arquitectura soviética y zonas modernas. Es muy verde y amplia: tiene avenidas anchas, muchos parques, árboles y plazas. Domina la arquitectura soviética: después del terremoto de 1966, gran parte de la ciudad fue reconstruida con estilo soviético, así que hay edificios monumentales y un metro muy famoso por sus estaciones fabulosamente decoradas.
Qué ver en Tashkent
Teniendo en cuenta que sólo tuve un día entero para visitar la ciudad y que empecé con un tour organizado por el centro, os recomiendo:
– El Mercado Central Chorsu (también llamado Chorsu Bazaar o Eski Juva Bazaar) es uno de los lugares más conocidos y os encantará. Podéis llegar en metro, Chorsu Metro Station.
Todos los puestos tienen los productos muy bien expuestos (algo menos la carne, sólo para atrevidos).


La arquitectura de Chorsu Bazaar destaca por la combinación de tradición centroasiática y modernismo soviético. Su elemento más reconocible es la gran cúpula azul turquesa que cubre el mercado principal, construida en hormigón y decorada con motivos geométricos inspirados en la arquitectura islámica uzbeka.
El edificio actual fue levantado en los años ochenta y representa una reinterpretación moderna de los antiguos bazares de la Ruta de la Seda. Aunque utiliza materiales y técnicas propias del modernismo soviético, mantiene elementos tradicionales como los espacios abovedados, la organización circular y las cubiertas pensadas para proteger del calor.
El edificio actual fue diseñado entre 1980 y 1986 por arquitectos soviético-uzbekos, entre ellos Vladimir Azimov, y se considera una obra importante del llamado Soviet Modernism en Asia Central.

A su alrededor encontramos la panadería que es una zona enorme con hornos tradicionales y con múltiples propuestas de variedades de pan.


– Metro: tenéis que recorrer las líneas roja y azul para ver estaciones preciosas. Es considerado uno de los más bonitos y sorprendentes de la antigua Unión Soviética. Más que un simple transporte público, muchas personas lo describen como un “museo subterráneo” por la riqueza artística y arquitectónica de sus estaciones. Se inauguró en 1977 y fue el primer metro de Asia Central. Su construcción comenzó después del gran terremoto de 1966, por eso el sistema fue diseñado con estructuras antisísmicas muy resistentes. Lo más especial del metro son sus estaciones: cada una tiene una temática diferente y combinan modernismo soviético con motivos tradicionales uzbekos. Utilizan mármol, mosaicos, vidrio, cerámica y lámparas monumentales.

Además se paga acercando la tarjeta de crédito en el torno, facilísimo. Seguro y sin aglomeraciones.
Algunas de las estaciones más famosas son:
. Kosmonavtlar Station: dedicada a la carrera espacial soviética, con tonos azules oscuros, iluminación “cósmica” y retratos de cosmonautas.

. Alisher Navoi Station: mezcla estética soviética con ornamentación inspirada en la arquitectura islámica y la Ruta de la Seda.
. Pakhtakor Station: decorada con mosaicos relacionados con el algodón, un símbolo histórico de Uzbekistán. 
– Centro de las Civilizaciones Islámicas de Uzbekistan inaugurado en marzo 2026. Es realmente impresionante -intentad comprar las entradas con antelación, yo no lo hice y estuve 45 minutos haciendo cola para entrar dos horas más tarde-.
Pagué 21€ y la visita es guiada.

Está situado junto al complejo histórico Hazrati Imam, y fue concebido para convertirse en un gran centro de investigación, museo y difusión del patrimonio islámico de Uzbekistán. El proyecto fue impulsado por el gobierno uzbeko a partir de 2017 con la intención de destacar el papel histórico de Asia Central en el desarrollo de la ciencia y la cultura islámica.
Arquitectónicamente recuerda a la arquitectura clásica de Samarcanda y Bujará, especialmente por el uso de mosaicos turquesa, simetría axial y proporciones monumentales. Al mismo tiempo, el complejo tiene una escala muy moderna y ceremonial:
El interior alberga en múltiples salas con manuscritos antiguos, exposiciones sobre eruditos islámicos, salas de investigación, biblioteca, y espacios educativos dedicados a figuras como Al-Bujari, Al-Juarismi o Avicena.
El centro busca presentar Uzbekistán como uno de los grandes núcleos históricos de la civilización islámica, especialmente durante la época de la Ruta de la Seda y del imperio timúrida.
Al final del recorrido hay un espectáculo multimedia de unos 15 minutos precioso, no os lo perdáis:
– Complejo Khast-Imám: es el principal centro religioso de Tashkent, donde se concentran mezquitas y madrasas. Destaca por albergar uno de los Coranes más antiguos que se conservan en el mundo.
Allí paseamos e íbamos entrando en todas las madrasas y mezquitas a las que se podía acceder.
– En Tashkent también aprenderéis quién es Amir Timur, el héroe nacional – también llamado Tamerlán o Timur el Cojo – . Fue un conquistador, caudillo militar y político turco mongol, el último de los grandes conquistadores nómadas del Asia Central. Tamerlán fundó el Imperio timúrida, que bajo su mandato alcanzó su máxima extensión, abarcando aproximadamente los actuales Afganistán, Irán, Irak, Cáucaso, parte de Turquía y Asia Central. Comandante invicto, está considerado uno de los mayores líderes militares y tácticos de la historia, así como uno de los más brutales. Tamerlán también está considerado un gran mecenas del arte y la arquitectura, ya que se relacionó con intelectuales como Ibn Jaldún, Hafez o Hafiz-i Abru, y su reinado introdujo el Renacimiento timúrida. Murió en 1405. Encontraréis referencias de él por todo el país.
La estatua ecuestre está en la plaza de Amir Timur.

– Comer en Beshqozon y su pilaf -el plato nacional uzbeko- cocinado en ollas gigantes, todo un espectáculo:
Al estar solo 24 horas allí, no me dió tiempo de ver todo lo que la ciudad ofrece y espero poder regresar para conocerla mejor.
Otras visitas
– Plaza de la Independencia (Mustaqillik): una de las plazas más grandes de Asia Central, con monumentos y jardines.
– Torre de Tashkent: con 375 metros, es uno de los símbolos de la ciudad y tiene mirador.
– Madrasa Kukeldash: considerada una de las madrasas más relevantes de Asia Central, se encuentra muy cerca del bazar y refleja la importancia histórica de la educación islámica en la región.
– Museo de Artes Aplicadas: un lugar perfecto para descubrir la artesanía tradicional uzbeka, con piezas de cerámica, bordados y ricas decoraciones.
– Museo Estatal de Historia de Uzbekistán: un museo clave para conocer la evolución del país, desde la época de la Ruta de la Seda hasta la actualidad.
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En este link podéis ver todas mis fotos de Tashkent
Sònia tiene la obsesión de conocer todos los hoteles de lujo en cada ciudad que visita. Es una experta en Spas, y dispone del know-how, habilidad y conocimiento para convertir el sueño del viajero en realidad.