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Llaman a Gdansk la perla del báltico porque es una joyita de ciudad: típicamente de estructura hanseática y mí me enamoró completamente. La ciudad fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, pero al recorrerla nos parecerá «antigua», todo muy bien reconstruido.
Como toda Polonia es limpia, segura, civilizada y bien estructurada.
Es el primer lugar de todo el país donde ví muchos turistas especialmente en las dos o tres calles principales.
Os aconsejo que compréis la tarjeta turística para tener acceso a la mayoría de atracciones de Gdansk:

Terrazas con vistas

Como hago siempre que llego a una ciudad por primera vez, intento contemplarla desde lo alto para ver qué me ofrece y hacerme una idea de sus dimensiones.
Llegué una tarde de miércoles a Gdansk y, después de pasear, me fui a cenar en la terraza que recomendaron como la de las vistas más espectaculares y que mejor se come:
Nikka Restaurant: situado en la sexta planta de un edificio tradicional, un antiguo granero totalmente reformado. Al acceder a su amplio espacio, lo primero que os sorprenderán serán las impresionantes vistas..
El menú combina comida asiática sofisticada, sushi y snacks ligeros, yo comí deliciosamente y con las vistas del malecón. Para mí es una visita obligada.
Al terminar, subid a la séptima planta donde encontraréis la terraza Sassy: con propuestas de cócteles y postres básicamente. Con música en vivo, DJ y muy buen ambiente cada noche.
Torre Ayuntamiento: es también el museo del antiguo ayuntamiento, realmente muy bonito para visitar.
Los orígenes del edificio se remontan a la Edad Media.
Desde mediados del siglo XV hasta 1921 fue la sede de las autoridades de la ciudad. Este edificio gótico y renacentista alberga con una de las salas renacentistas más bellas de Europa del Norte.
La entrada al ayuntamiento cuesta 26PLN.
La entrada a la torre, 20PLN y no está incluida en la tarjeta turística.
Torre Iglesia de Santa María: si estáis dispuestos a subir unos 400 escalones -una parte de ellos, bastante estrechos- podéis llegar hasta lo alto de la torre.

La plataforma es muy pequeña y ofrece vistas 360 grados de la ciudad.
Subir cuesta 20PLN y no está incluido en la tarjeta turística.

Museos

Centro Europeo de Solidaridad: es un museo y centro cultural inaugurado en 2014, dedicado a la historia del movimiento Solidarność (Solidaridad), la lucha por la libertad en Europa del Este y la caída del comunismo.
Este movimiento obrero, liderado por Lech Wałęsa, nació en los astilleros de Gdańsk en los años 80 y tuvo un papel fundamental en el colapso del régimen comunista en Polonia y en el resto del bloque soviético.
La exposición permanente incluye documentos originales, objetos históricos, reconstrucciones y medios interactivos sobre el movimiento Solidarność, la oposición anticomunista y la historia contemporánea de Europa.
Todo muy instructivo, y para los que somos un poco vintage como yo, es inevitable recordar de lejos aquella etapa de la historia reciente.
La arquitectura del espacio es realmente espectacular. El edificio fue diseñado por el estudio Fort Architects y recuerda la forma de un barco oxidado, en homenaje a los astilleros. La estructura ha sido reconocida internacionalmente por su diseño innovador.

No dejéis de subir a la terraza de la sexta planta para ver las vistas a los astilleros.
La entrada cuesta 12PLN.
Museo Segunda Guerra Mundial: es uno de los museos más impresionantes que he visto y mejor documentados.
El edificio es muy moderno e icónico, diseñado por el estudio Kwadrat. Lo que se ve en la superficio es solo una pequeña parte del museo ya que la mayor parte está bajo tierra, simbolizando cómo la guerra destruyó los cimientos de la civilización.

Anotad que se trata de una visita con 18 salas laberínticas con sus vídeos, con sus explicaciones y seguramente estaréis mínimo tres horas. Todo es bastante duro de ver, así que id mentalizados.
Me aconsejaron comprar la entrada online con antelación, yo no lo hice y no tuve ningún problema para acceder cuando abrieron a las 10 de la mañana.
La entrada cuesta 32PLN.

Museo Ámbar: como no podía ser de otra manera, el ámbar tenía que tener su propio museo en Gdansk. De hecho encontramos varios museos de ámbar en toda Polonia. El de Gdansk es impresionante.
La ciudad merece el título de Capital Mundial del Ámbar. Desde hace siglos, aquí se producen joyas y utensilios de ámbar.
El edificio es un clásico edificio hanseático que antiguamente fue un gran molino. En su interior es todo oscuro y totalmente despejado para resaltar el ámbar y con una iluminación espectacular, obra del arquitecto Wiesław Gruszkowski y de Grupa5.

El Museo del Ámbar exhibe tanto trozos naturales de resina y sus inclusiones, así como productos terminados, por ejemplo, joyería, cubiertos y cofres. El visitante aprenderá cómo se forma el ámbar, cómo se extrae, cuáles son sus propiedades y cómo se ha trabajado a lo largo de los siglos.
La entrada cuesta 20 PLN.

Museo de la grúa: se encuentra en la icónica estructura medieval conocida como Żuraw (grúa), uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad y del pasado portuario de Gdańsk y uno de los pocos que queda en pie después de la Segunda Guerra Mundial.

Es un museo que explica durante el recorrido, las distintas estancias que había en el interior del edificio, y como se desarrollaba el comercio de la época.
Fue construida en su forma actual entre 1442 y 1444, funcionaba como grúa portuaria y puerta de la ciudad, y fue una de las mayores grúas medievales de Europa. Operaba mediante un sistema de ruedas de tracción humana, semejantes a enormes ruedas de hámster.
La entrada cuesta 20PLN.
Torre de la Prisión y la Casa de las Torturas: es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y formó parte del sistema defensivo medieval, dentro del llamado Foregate Complex.
Fue construido en el siglo XIV con reconstrucciones posteriores en los siglos XV y XVI, y combina estilo gótico báltico con elementos renacentistas.
A lo largo de su historia, fue el lugar donde se sentenciaba a los delincuentes y se mantenían prisioneros. Hoy en sus interiores históricos, hay una exposición sobre la reconstrucción de la ciudad, así como una sección que muestra los métodos de tortura empleados con los prisioneros.
La entrada cuesta 18PLN.

Casa Uphagen: entrar en esta casa es como hacer un viaje en el tiempo. Podréis conocer de cerca la vida cotidiana de un rico burgués del siglo XVIII. Primero pondrás un pie en el vestíbulo con su glamorosa escalera y salón de té; luego te llevarán a una elegante sala de estar, un gran comedor y otras pequeñas estancias como la sala de estar y la sala de música.

Las escaleras detrás del pequeño comedor te llevarán de regreso hacia el piso de abajo y a las áreas de servicio.
La entrada cuesta 26PLN.

Iglesias

Iglesia Santa María: es una de las iglesias de ladrillo más grandes del mundo y un símbolo monumental de la ciudad. Mide 105 metros de longitud y su torre 78 metros, se puede subir a pie, algo más de 400 escalones.
Intentad visitarla sobre las 11,45, pues a las 11,59 el reloj astronómico muestra figuras animadas que se mueven al son de la música del órgano. El reloj es del siglo XV y es obra de Hans Düringer.
Para ver este «espectáculo», siempre hay una horda de turistas. Id con tiempo.
Iglesia Santa Brigida: es uno de los templos más emblemáticos de la ciudad, destacando por su importancia religiosa, histórica y política en la historia reciente de Polonia. Durante los años 80, la iglesia se convirtió en un centro espiritual y de apoyo para el movimiento Solidarność, liderado por Lech Wałęsa. Fue un refugio para los trabajadores del astillero de Gdańsk durante la ley marcial en Polonia (1981–1983).

Su importancia también reside en el altar, realizado completamente de ámbar, una obra única a nivel mundial. Comenzado en los años 2000 y aún en expansión, es considerado un “símbolo de la identidad polaca y báltica”.
La entrada cuesta 6PLN y no está incluida en la tarjeta turística.

Otros

Camino Real: es una larga avenida que configura la ruta histórica donde residían los más adinerados. Atraviesa el corazón del casco antiguo y su nombre proviene de las procesiones reales y visitas de dignatarios que entraban a la ciudad por esta vía desde el siglo XV.

Es un recorrido urbano que va desde la Puerta Alta hasta la Puerta Verde, atravesando calles principales y plazas que eran utilizadas en desfiles reales, fiestas públicas y eventos importantes durante la época de la República de las Dos Naciones (Polonia-Lituania).

Calle Mariacka: sin duda, una de las calles más bellas y pintorescas de Gdańsk. Pequeña en extensión pero inmensa en encanto, representa la esencia del casco histórico de la ciudad.
Conecta la Iglesia de Santa María con el paseo del río Motława. Es una calle empedrada, estrecha y flanqueada por elegantes casas adosadas de estilo gótico y manierista.
Mariacka es famosa por sus tiendas de ámbar y joyerías artesanales.
Paseo en la ribera del río: con el reflejo de sus coloridas fachadas sobre las aguas del río Motława, el ir y venir de embarcaciones, puentes pintorescos, restaurantes y terrazas siempre animadas, el paseo ofrece una experiencia inolvidable.

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