Seleccionar página

Polonia va mucho más allá de Varsovia y Cracovia. Hay ciudades de tamaño medio que quizá aún no os suenan – como me pasaba a mí- pero que aprovechando que tenía muchos días disponibles, añadí a mi recorrido en mi último viaje al país. Ciudades como Toruń, Zakopane o Bydgoszcz, fueron una más que grata sorpresa, y ahora soy fan incondicional.
Toruń está a unas dos horas y cuarto de Varsovia en tren. Puntual, limpio y todo bien. Compré el billete online unos días antes.
Es una ciudad de unos 200.000 habitantes, de los cuales un 10% son estudiantes. Destaca por su arquitectura medieval: Su centro histórico es uno de los mejor conservados de Europa Central, con edificios góticos, calles adoquinadas y una atmósfera encantadora. Es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997.
Allí no encontraréis gentrificación y os encantará. Compacta y cálida, es perfecta para una visita de dos días. Yo estuve 24 horas y sinceramente es demasiado justo.

Qué visitar

En Toruń hay tres visitas imperdibles: la casa natal de Copérnico, el museo del pan de jengibre y pasear por la ciudad para admirar el gótico polaco.
Os comento aquí mi experiencia completa en 24 horas en la ciudad, que no son suficientes, pero sí dan un primer contacto con lo más representativo que que ver:
Museo del pan de jengibre: este magnífico edificio que antiguamente fue la sede de la fábrica del pan de jengibre, es desde el año 2006, un museo dedicado por completo a esta especialidad tradicional de Toruń. Allí se aprende todo sobre su historia, su elaboración y su importancia cultural. Además, ¡puedes participar en un taller para hacer tu propia galleta!

No es un museo al uso, sino una visita que combina taller de galletas participativo y un tour por el edificio. De hecho, no son galletas para comer, sino galletas decorativas. Las que llevan motivos especiales se utilizan como regalos simbólicos: por ejemplo, se ofrecen a parejas que se casan o al nuevo alcalde de la ciudad, como deseo de buena suerte para su etapa política.
En la planta de entrada encontramos la gran sala dónde tiene lugar el taller, mientras nos explican el porqué de esta bonita tradición y todas las historias que la acompañan. Este proceso dura como una media hora.
El taller es fácil, te van explicando todos los pasos. Además, es ameno y divertido. Yo elegí una casa tradicional de Torun como molde, aunque hay múltiples opciones.
Luego lo hornean mientras se visita el museo y me la llevé a casa.
Después de la actividad, se recorre el museo, que cuenta con una planta inferior donde se encuentra la sala dedicada a la antigua fábrica de los hermanos Rabiański, activa en el siglo XIX y principios del XX.
Aquí los visitantes ven, por ejemplo, las máquinas alemanas originales (que se usaban para hornear pan de jengibre), un horno de pan vintage y la colección de moldes de cera tradicionales.
En la primera planta se sigue el recorrido de forma cronológica, y vemos cómo eran las tiendas donde se vendía el pan de jengibre.
Mejor que reservéis online y atención que los talleres en inglés sólo están disponibles los fines de semana.
El precio de la visita y el taller son 39PLN.

Casa natal de Nicolás Copérnico: es la casa donde vivió sus primeros años el famoso astrónomo nacido en 1473. Más tarde se mudaron a otra casa en la plaza vieja. Fue matemático, astrónomo, canónigo, doctor en derecho canónico, médico, erudito clásico, traductor, gobernador, diplomático y economista. Es mundialmente conocido por haber formulado la teoría heliocéntrica del sistema solar, que revolucionó la visión del universo en su época.

La arquitectura gótica de la casa, datada del siglo XV, junto con los objetos históricos expuestos, nos permite comprender cómo era la vida cotidiana de una familia de clase media en el interior de un hogar durante la Baja Edad Media.

Numerosos objetos, en particular, aquellos que reflejan las costumbres de las familias de clase media de Toruń, provienen de excavaciones arqueológicas realizadas en la ciudad.
En las otras plantas se combinan tecnologías multimedia con el conocimiento antiguo y contemporáneo, la vida cotidiana de una familia de clase media en un hogar hanseático tardío y la vida y obras de Nicolás Copérnico.
Pude admirar una moderna exposición interactiva sobre astronomía, la historia del universo, los grandes descubrimientos científicos, la ciudad medieval de Toruń, así como hologramas y pantallas visuales.
Realmente muy interesante.
La entrada cuesta 31PLN.

Subir a la torre del Ayuntamiento: de hecho es el antiguo ayuntamiento, un precioso edificio gótico. Si estáis dispuestos a subir los 175 escalones que conducen a la cima, disfrutaréis de unas magníficas vistas de toda la ciudad.
La terraza se encuentra a 40 metros de altura.
Se ve claramente el trazado urbano del casco antiguo de Toruń, que se ha conservado perfectamente hasta nuestros días. La torre alberga dos campanas del siglo XVIII – una de las horas y otra de los cuartos- que forman parte del reloj visible hacia los cuatro puntos. Originalmente, la torre estaba coronada por un casco puntiagudo con una corona dorada en la parte superior, pero se incendió en 1703 durante el asedio sueco.
Subir cuesta 28PLN.

Otras visitas

Búnker: se desciende a un refugio de la guerra y dónde durante 15 minutos se recrea la sensación de estar viviendo aquel conflicto, con ruidos y oscuridad incluidos. Una experiencia realmente interesante.
Entrar cuesta 10PLN.

La Torre inclinada: no es la torre de Pisa pero está en camino. Según la leyenda, esta torre fortificada medieval fue construida por un caballero teutón de Toruń como una penitencia por los pecados cometidos. El edificio, con una desviación vertical de aproximadamente 1,5 m, formaba parte de las fortificaciones de la antigua Toruń. Después de dejar de cumplir un papel defensivo, sirvió como prisión y más tarde como forja. En la actualidad hay alguna exposición temporal.

Pasear por la calle principal: allí encontraréis ambientazo, bares, tiendas y todo lo que queráis para entreteneros, ver y ser vistos.
El burro: este monumento fue inaugurado en 2007 y se encuentra en el mismo lugar donde hasta finales del siglo XVIII había un cepo de forma similar.
Castillo teutónico: yo no lo visité. son las ruinas de una fortaleza medieval construida por la Orden Teutónica en el siglo XIII‑XIV. Es uno de los castillos más antiguos de la zona de la región de Chełmno. La construcción comenzó a mediados del siglo XIII, en 1255, y duró cien años.
Lo más reconocible es la torre Gdanisko, que originalmente servía como torre de latrinas y función defensiva, situada sobre el arroyo Struga Toruńska. También están visibles los sótanos/debajo del castillo, partes de muros exteriores, restos de la torre defensiva, los cimientos y patios.
Visitarlo cuesta 20PLN.
Comprar galletas en Iga Sarzynska: entrar en su tienda es un placer, preciosa y muy agradable. Inga se especializa en confitería artística, especialmente en pan de jengibre decorado a mano (pierniki), pasteles, galletas y decoraciones de azúcar.
Sus dulces y obras decorativas no están destinados solo como alimento, sino como piezas de arte visual y experiencias emocionales y sensoriales. Si tenéis que comprar galletas de pan de jengibre, sólo en Iga Sarzynska.

Pasear por el río Vistula: ojalá hubiera tenido más tiempo para también dar un paseo en barquito y para disfrutar de una cerveza a lo largo de su orilla.

Dónde dormir

Mi hotel en Torun fue el histórico Hotel 1231, situado en el corazón del casco antiguo está compuesto por el edificio, que ocupaba un antiguo molino y un edificio nuevo.

Mi apartamento -que no habitación- estaba en el edificio nuevo, todo moderno y precioso.
En este link podéis descubrir mi apartamento.

Dónde comer

Yo disfruté de una cena estupenda en el restaurante del Hotel Spichrz, un hotel que está en antiguos graneros restaurados (y un edificio burgués enfrente), con vigas, madera y un estilo que mezcla lo medieval con lo cómodo. Su restaurante sirve cocina polaca y ofrece buen ambiente.
Yo probé una receta de pollo negro del año 1540, encontrada en el primer libro culinario polaco.
En este link podéis ver todas mis fotos de Toruń
Si seguís #GraupixTorun en todas mis redes sociales, podréis ver más fotos y comentarios sobre la ciudad.