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Cuando viajo a una ciudad por primera vez, intento visitar el mayor número de museos posible. Primero, porque me gusta; segundo, porque son un reflejo de su sociedad e historia. En Varsovia, sin duda, hasta los museos actúan como un espejo que permite entender su recorrido a lo largo de los últimos siglos y cómo logró consolidarse y reconocido internacionalmente.
Varsovia es una capital que me ha fascinado, por su escala humana, limpieza, educación y estructura. Sí, fue completamente reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial, pero manteniendo fielmente su esencia arquitectónica original.

Mi hotel en la ciudad fue el Puro Old Town, un precioso hotel boutique de decoración nórdica, lo recomiendo porque me encantó y porque está perfectamente situado para explorar la ciudad.
Aquí os listo los museos que visité:
Museo POLIN de la Historia de los Judíos Polacos: es enorme, moderno, interactivo y conmovedor. Narra mil años de historia judía en Polonia y es de visita obligada en Varsovia para entender el pasado milenario y la cultura judía en el país.
El edificio en sí ya es espectacular. Fue diseñado por el estudio finlandés Lahdelma & Mahlamäki, combina vidrio y cobre en una estructura sobria, con un hall central ondulado que simboliza las grietas en la historia judía en Polonia -como la separación del Mar Rojo en el Éxodo- y que alude a un “museo de la vida”.
Más de 4.200 m² de espacio expositivo, con propuestas multimedia interactivas, maquetas, instalaciones y proyecciones que facilitan la comprensión tanto visual como emocional. Las diferentes galerías recorren desde la llegada de la comunidad judía en la Edad Media hasta la actualidad, incluyendo la Edad de Oro, la partición, la vida en el periodo entreguerras, el Holocausto y la reconstrucción tras 1945. 
Calculad unas 3 horas.
Cuesta 45PLN.

Castillo Real: es espectacular y os encantará. Entre los apartamentos estatales y privados de los monarcas polacos se incluyen: el Gran Salón de Asambleas – utilizado hoy en día para eventos y ceremonias, la Sala del Trono – muchos muebles originales permanecen intactos y la Sala de los Caballeros, la Cámara del Senador, la Sala de Mármol y la Alcoba del Rey con espacios ricamente ornamentados llenos de siglos de historia. Iréis pasando sala tras sala.

No os perdáis la Galería en la planta baja con clásicos de Rembrandt, retratos reales, artes decorativas y la Cámara de Diputados.
También si podéis, visitad la residencia real adyacente con su distintivo techo turquesa que incluye los apartamentos del Príncipe Józef Poniatowski. La entrada es separada y en ocasiones no está disponible. Yo no pude visitarla.
Calculad unas dos horas.
La visita son 60PLN.

Museo de Arte Moderno: justo al lado del icónico Palacio de la Cultura y la Ciencia, el museo ha sido diseñado por el estudio Thomas Phifer & Partners como un cubo blanco minimalista con grandes ventanales que contrastan intencionalmente con la arquitectura soviética circundante.
Fue inaugurado en octubre de 2024.
El museo ha reunido una colección diversa de más de 250 obras de arte contemporáneo de artistas polacos e internacionales.

Los primeros pisos albergan galerías de arte y las llamadas “habitaciones con vista”, que ofrecen panoramas urbanos y descansos contemplativos. Además, el foro exterior conecta el museo con la ciudad, con espacios públicos cubiertos y áreas para eventos culturales.
La entrada cuesta 30PLN.
Museo del Alzamiento de Varsovia: una visita imprescindible si os interesa la historia y la Segunda Guerra Mundial. Y si estáis en la ciudad el 1 de agosto, no os lo perdáis: a las 5 de la tarde se paraliza el país para conmemorar el alzamiento de 1944.
El museo, ubicado en una antigua central eléctrica de la red de tranvías, se inauguró en el 60 aniversario del estallido de los combates en Varsovia. Es un museo interactivo que conmemora lo que fuera el mayor despliegue de la resistencia en una Europa ocupada por los nazis: el alzamiento de 1944 cambió para siempre el destino de la capital polaca.
En una exposición multimedia se puede sentir el ambiente que se respiró durante los 63 días de lucha, mostrando no solo los aspectos militares, sino también el día a día de la población civil y el terror comunista de la posguerra. A lo largo del recorrido por una ciudad destruida, pisando su pavimento de granito, se escuchan historias de los sublevados y veréis objetos y recuerdos del alzamiento. El itinerario ayuda a entender lo que sentían los soldados que utilizaron las alcantarillas para desplazarse, y la película Ciudad en Ruinas muestra la desolación de una urbe arrasada.
La entrada cuesta 35PLN.

Museo Fryderyk Chopin: dedicado al famoso compositor nacido polaco, reúne música, objetos personales y exposiciones multimedia.
Situado en el Palacio Ostrogski, un edificio barroco del siglo XVII reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial. En 1954 se instalaron aquí el Instituto Chopin y el museo y en 2010 fue completamente renovado con motivo del bicentenario de su nacimiento.
Alberga más de 7.000 objetos, incluyendo manuscritos, cartas, partituras originales, retratos, esculturas, el último piano Pleyel de Chopin así como máscaras mortuorias y moldes de su mano
La exposición permanente está distribuida en 15 salas sobre cinco niveles, que recorren su historia desde su infancia en Varsovia hasta su vida en París y su legado universal.
La entrada cuesta 35PLN.

Museo Marie Curie: El Museo María Skłodowska-Curie es un espacio biográfico único dedicado a la vida y obra de la célebre científica polaca galardonada con dos Premios Nobel. Se encuentra en su casa natal.
Fue fundado en 1967 por la Sociedad Química Polaca y la ciudad de Varsovia, con el motivo del aniversario de su nacimiento, y desde entonces se dedica a preservar y difundir su su legado científico y familiar.
Lo encontramos en una típica casa del siglo XVIII, reconstruida tras su destrucción durante la Segunda Guerra Mundial, y preserva una placa conmemorativa original colocada en 1932.
El recorrido biográfico incluye fotos, cartas, objetos personales y documentos. Entre ellos destacan su chaqueta negra, una tacita, sus gafas y una bolsita de piel donada por la Asociación de Mujeres Polacas en América para facilitar la creación del Instituto del Radio en Varsovia, además de otros recuerdos familiares.
La entrada cuesta 15PLN.

Museo Nacional: fundado en 1862 como el Museo de Bellas Artes, actualmente es uno de los museos de arte más antiguos del país. su Tras la recuperación de la independencia en 1918, el Museo Nacional adquirió un papel destacado en los planes culturales del nuevo estado polaco y su capital, Varsovia . El edificio modernista que lo alberga actualmente fue construido entre 1927 y 1938.
Hoy en día cuenta con una colección de alrededor de 830.000 obras de arte que abarcan la antigüedad hasta la actualidad. Incluye pinturas, esculturas, dibujos, impresiones, fotografías, monedas, así como objetos utilitarios y diseño tanto de Polonia como del extranjero.
Museo de Varsovia: ubicado en una preciosa plaza del casco antiguo, este coqueto museo reúne objetos protagonistas de la historia de la ciudad, de la vida cotidiana, así como algunas pinturas y libros.
Su mayor atractivo es subir hasta la última planta, desde donde se obtienen unas magníficas vistas panorámicas del centro histórico.
La entrada cuesta 35PLN.

Aquí podéis ver todas mis fotos de Varsovia
En este link os comparto mis restaurantes y pastelerías favoritos en Varsovia
Si seguís #GraupixWarsaw veréis más fotos y comentarios de la ciudad.