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Llevo más de 22 años visitando los mejores hoteles del mundo, y rara vez algo consigue sorprenderme con algún concepto innovador e impactante. Leí que en Diciembre de 2024 abría sus puertas un hotel donde el bienestar es el auténtico protagonista, un lugar donde la única preocupación es decidir qué comer y cómo disfrutar de las opciones del hotel. Y este retiro de bienestar es el Namia River Retreat, en el centro de Vietnam.

Abarca un diseño sostenible, la artesanía tradicional, la cultura local y la salud holística, permitiendo a los huéspedes sumergirse en el bienestar tanto como deseen.
El proyecto del Namia River Retreat fue concebido con un marcado enfoque en el bienestar. Todo armoniza y está cuidadosamente pensado: predominan los tonos suaves y cálidos –beige, marrón y sutiles acentos en naranja -que se reflejan en gran parte del mobiliario, mientras que la decoración sigue una línea minimalista. Los elementos naturales contrastan con un exuberante fondo de vegetación, reforzando la conexión con la naturaleza. Un puente de bambú, de apariencia orgánica y casi escultural, cruza el río y conecta el vestíbulo principal con una estrecha hilera de villas.

Diseñado por Kanopea Architecture Studio y T3 Architects han conseguido un proyecto que se integra perfectamente con el entorno natural, apostando por una arquitectura bioclimática que promueve materiales locales y transmite calidez, autenticidad y lujo responsable.
Es miembro de Small Luxury Hotels.

Ubicación

El Namia River Retreat está ubicado a las afueras de la preciosa ciudad de Hoi An.- patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1999-. Se llega al centro en 15 minutos en bicicleta. O sea, está cerca de las atracciones turísticas de Hoi An pero lo suficientemente lejos de las multitudes, logrando un equilibrio perfecto entre accesibilidad y escapada.
Llegué al aeropuerto de Danang, a unos 45 minutos de distancia.
En mi caso, el hotel organizó el traslado, aunque con Grab el trayecto cuesta aproximadamente 12€.
El hotel ocupa unas 5 hectáreas de la isla de Cồn Ba Xã a lo largo de las tranquilas orillas del río Thu Bon.
La isla tiene forma de hoja.

Distribución

Como digo, el hotel está en una isla y tiene forma de hoja alargada, por lo que tiene agua por ambos lados. El edificio principal alberga lo que denominan el Lounge y sirve como recepción y salita para hacer el check in.
El Lounge tiene una fuente con tres tipos de agua saludables. La misma fuente la encontramos en el Spa.
Su zona exterior con un estanque y mesitas para sentarse es preciosa:

Allí se encuentra el restaurante The Merchant, y una zona que se utiliza para reuniones de grupo o celebraciones.
Para desplazarse por el resort, todos los huéspedes disponen de bicicletas en su villa o también se puede utilizar el servicio de un buggy para moverse por Namia. Cuando se cruza el puente de bambú, el primer edificio a mano derecha es el restaurante The Fisherman que también funciona como bar de la piscina principal del hotel.

También cuenta con un estanque biológico y una piscina para niños.

Siguiendo el camino principal que lleva hasta el final de la isla, a medio camino encontramos la villa que alberga el Kid’s Club, y un poco más allá la villa que está dividida en gimnasio y sala de yoga.

Si seguimos el camino, a unos pocos metros a mano derecha está el edificio que alberga el Lumina Spa y el árbol de las bendiciones para el ritual de gratitud.

Mi villa

Las 60 villas son prácticamente todas iguales excepto las 6 familiares -con dos habitaciones y dos baños- y la honey moon -que dispone de cama con dosel más romántica, sauna, sala de tratamientos y una piscina casi el doble de grande que en las villas normales-.
La principal diferencia del resto de las villas es su orientación si están enfrente del río Thu Bon o enfrente del bosque de Palma Nipa. Y en decoración cambian los tonos: las que dan al río tienen toques acuáticos y acentos de tonos azules, mientras que las que dan al bosque de nipa son de tonos terrosos.
Todas cuentan con una piscina privada en forma de riñón, ducha al aire libre y bañera hundida.
Me alojé en la villa 109, con vistas al río. Cuenta con un espacio abierto que integra el dormitorio, la sala de estar, una bañera hundida hecha a medida, el vestidor y el baño con ducha.
Los interiores de la villa exhiben la artesanía local, con piezas de madera hechas a mano, cerámica y textiles tejidos que reflejan la rica herencia cultural de Hoi An.
Cada noche, sobre la cama, se coloca una tarjeta escrita a mano con un pensamiento inspirador y un pequeño detalle artesanal local, un gesto delicado que realza la experiencia del huésped.
La villa ocupa unos 148 m², incluyendo su espacio exterior.
Al ser un resort enfocado en el bienestar, el minibar de cortesía está abastecido con opciones de bebidas y snacks más saludables, incluyendo tés premium y una selección de cafés vietnamitas -¡cómo no!-. Para picar anacardos salados totalmente adictivos y mango deshidratado. No hay alcohol ni se le espera.
La villa cuenta y grandes ventanales con puertas de vidrio de suelo a techo que enmarcan el paisaje del río y fusionan magníficamente el interior con el exterior.
Y es que se puede ver pasar el tiempo desde esta bañera única:
El punto destacado de la villa es, sin duda, la piscina. A menudo, las villas con piscina cuentan con lo que se podría considerar una mini piscina, pero la del Namia River Retreat tiene un buen tamaño.
Es un excelente espacio, que parece estar diseñado de manera reflexiva y funcional, y pensado para disfrutar de la vida lenta.

Gastronomía

Inspirada por la cocina local de Hoi An y en las especias exóticas y productos del antiguo puerto comercial, el viaje culinario de Namia ofrece un verdadero sabor de Vietnam a través de sus dos restaurantes. En ambos, las propuestas son platos con enfoque en el producto, el sabor y las recetas tradicionales, sin estridencias contemporáneas.
The Fisherman: capturando la esencia de la cultura pesquera de Hoi An, The Fisherman Restaurant + Pool Bar ofrece una experiencia gastronómica centrada en los mariscos que combina sabores tradicionales vietnamitas con influencias culinarias japonesas. Exclusivo para los huéspedes del resort, este restaurante ofrece un ambiente íntimo para disfrutar de los sabores más frescos de Hoi An.
Dispone de una bonita zona interior y una fantástica zona exterior: 
Su carta, enfocada en los mariscos, incluye las capturas del día cocinadas al gusto. Todos los ingredientes y productos son de origen local.
La comida deliciosa, como digo, recetas tradicionales y ricas:

The Merchant: ubicado frente al río, con vistas al bosque de palmeras Nipa, The Merchant Restaurant + Cocktail Bar ofrece un entorno elegante donde los huéspedes puedan disfrutar de cócteles y de una cocina vietnamita inspirada en el antiguo puerto comercial y en los exóticos intercambios entre Oriente y Occidente.
Además fue el lugar donde disfruté de un desayuno riquísimo a diario:

Buffet con platos fríos y calientes y una carta de huevos, cafés y zumos. 

Lumina Spa

Mi zona preferida del hotel. Cabe destacar que todos los huéspedes del Namia tienen incluido el Daily Wellness Journey de 90 minutos, es decir, algún tratamiento customizado para ellos durante 90 minutos.
El spa tiene una zona de
bienvenida con vistas al río y 2 boticas tradicionales donde se utilizan productos locales y se combinan cuidadosamente los ingredientes para elaborar el tratamiento más adecuado a las necesidades de mi cuerpo:
Cuenta con 8 salas de vapor, 2 salas de relajación interiores,
4 salas de tratamiento individuales y 6 dobles, una impresionante terraza con vistas al río, sauna y una piscina muy fría para el contraste:
Yo pasé tres días y estos fueron mis tres tratamientos:
Peeling corporal en el hammam, seguido de sauna y de un masaje vietnamita fantástico:

El peeling se hace al instante y totalmente customizado según el resultado de un cuestionario que se ha respondido.
– Ritual de sauna muy interesante:

seguido de una terapia de ventosas ideal para tratar mis múltiples contracturas crónicas:
Peeling facial en el hammam y despues un facial con diferentes herramientas para lograr un efecto lifting más real y durarero:

En definitiva, unos tratamientos de bienestar únicos.

Actividades

El Namia River Retreat ofrece varias actividades incluidas para todos los huéspedes, y todas enfocadas en la cultural local, en conocer el entorno y centradas en el bienestar.
Proponen yoga 4 veces al día.
Crucero en el atardecer: cada día, el barco sale del embarcadero para dar un paseo de una hora por el río acompañada por unos snacks y cócteles. Todo super bien organizado.

Paseo en bicicleta por los arrozales, a las 6,15 de la mañana. Caminos estrechos por el campo mientras se disfruta de la tranquilidad de la zona:
Paseo hasta el centro de Hoi An a las 6,15 de la mañana: es la hora donde no hay turistas y las calles están casi vacías. El mercado, donde se concentra la actividad local y es toda una experiencia.
Yo visité ese mismo mercado en 2004 y, sorprendentemente, no ha cambiado nada.

Yoga varias veces al día: yo fui todas las mañanas, pero también había sesiones adicionales por la tarde y por la noche, incluyendo sleep yoga:

Namia River Retreat supera con creces su promesa de lujo inclusivo de bienestar. Cada detalle fomenta la relajación, desde su ubicación en una isla aislada hasta su diseño ecológico y los rituales de bienestar vietnamitas. Con Hoi An a un tiro de piedra, es una escapada inmersiva que combina serenidad con descubrimiento cultural.
En este link están todas mis fotos de Namia River Retreat
Aquí veréis mi vídeo de mi villa 109 en Namia River Retreat
Linkad aquí para ver Lumina Spa en Namia River Retreat
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