No se puede decir que se «conoce» mínimamente una ciudad hasta que no se han pasado en ella, al menos, tres noches. Yo dormí una sola noche en Sofia, la capital de Bulgaria, allá por 2005 y no recordaba nada de nada. Culpa de haber visitado la ciudad en dos horas y hace veinte años. Los años pasan y la memoria es la que es.
Tuve la suerte de regresar hace poco con motivo del curso Virtual Reality for Tourism-VR4T, al que asistí durante tres días, y esta vez sí pude conocer la ciudad con calma.
No es muy grande, y se puede disfrutar perfectamente en 3 o 4 días.
Quiero destacar varios puntos que me sorprendieron personalmente de Sofia:
– No había prácticamente turistas (y era mediados de julio) cuando yo estuve
– Hay poca gente o cero gentrificación, por lo tanto es ideal para visitar
– La simpatía -en general- de los taxistas, el personal de hoteles, tiendas, o en los lugares para visitar, brilla por su ausencia. Ni una sonrisa (y eso que es gratis)
– Las tiendas de moda parecían ancladas en la época comunista, son muy auténticas
– Precios asequibles, siguen pagando con levs, pero a partir de Enero 2026 adoptarán el euro. Yo no cambié dinero y pagué todo con tarjeta de crédito y en euros en efectivo que aceptan sin problema
– Me pareció una ciudad muy agradable y tranquila
Os resumo las visitas imprescindibles en Sofia:
Iglesias
– Catedral de San Alexander Nevski: es el símbolo más icónico de Sofía. Es una enorme iglesia ortodoxa con cúpulas doradas. Mide 72 metros de largo, 42 metros de ancho y 52 metros de alto, tiene una superficie de 3170 m² y capacidad para 10.000 personas en su interior. Es la segunda catedral más grande ubicada en la Península Balcánica y la más grande de Bulgaria.

En 1879 durante la Asamblea Constituyente en Tarnovo, el príncipe Alejandro hizo un llamamiento al pueblo búlgaro para construir una iglesia con donaciones públicas que también honrase a los soldados rusos y revolucionarios búlgaros que murieron en la guerra ruso-turca de 1877-78, la cual llevó a la Liberación de Bulgaria del Imperio otomano. La catedral fue diseñada por el arquitecto ruso Aleksandr Pomerántsev.
El interior también es impresionante, con frescos y mármoles y está decorado con mármol italiano de varios colores, ónice brasileño, alabastro y otros materiales lujosos. La cúpula central tiene el Padre Nuestro inscrito a su alrededor en letras doradas.
Realmente espectacular.

– Basílica de Santa Sofia: ubicada al lado mismo de la Catedral de San Alexander Nevski, en una zona discreta tras una bonita arboleda. Construida totalmente en ladrillo, es una basílica de tres naves y cúpula en forma de cruz, con nártex y un ábside de tres muros.
Se cree que la actual basílica, es la quinta estructura en ser levantada en el mismo lugar, y fue construida durante el reinado del emperador bizantino Justiniano I a mediados del siglo VI (527-565).
Si tenéis tiempo -que yo no tuve- pagad los 5 levs y bajad a visitar la necrópolis y admirar impresionantes frescos y mosaicos romanos de los siglos III y IV.
– Mezquita Banya Bashi: está ubicada en el centro de Sofía, cerca de los manantiales termales. Fue construida en 1576, durante la expansión militar otomana por el célebre arquitecto otomano Mimar Sinan. 
Esta mezquita es famosa por su gran cúpula, de 15 m de diámetro, y el alto minarete. Sus paredes están hechas de piedra y ladrillo. El nombre «Banya Bashi» significa «muchos baños», y está construida sobre manantiales minerales naturales. Refleja las tendencias de construcción musulmana típicas del siglo XVI que se extendían desde Bulgaria hasta Egipto. El minarete de la mezquita es una obra arquitectónica exquisita por sí misma.
Para entrar, como iba con tejanos largos y manga corta, me cubrí con unas abayas que ceden en la entrada. Hay carteles qué indican qué vestimenta es apropiada y nos tenemos que descalzar.
– Iglesia de Santa Nedelya: la veréis en pleno centro y es preciosa. Aunque se trata de un monumento cuyos inicios datan posiblemente del siglo X (Sveta Nedelya fue originalmente, por esa época, una iglesia edificada con piedra y madera). Se trata de un templo que ha padecido frecuentes daños con el transcurrir de los siglos, habiendo sido destruida en varias ocasiones para ser nuevamente reconstruida después.
El 16 de abril de 1925, la catedral quedó arrasada por un atentado con bomba que pretendía acabar con la vida del rey Boris III, y donde fallecieron 128 personas. La reconstrucción no se inició hasta el verano de 1927, para concluir en la primavera de 1933; la catedral fue nuevamente inaugurada el 7 de abril de 1933. En esta ocasión, el nuevo edificio medía 30 m de largo, 15,5 m de ancho, y tenía una cúpula central de 31 m de altura. El iconostasio dorado, que había sobrevivido al atentado, fue devuelto a la nueva catedral.
Es muy bonita.

– Iglesia de la Rotonda de San Jorge: escondida dentro del atrio exterior del Palacio Presidencial, os encantará por su arquitectura y diminuto tamaño. También está rodeada por las ruinas de la antigua ciudad romana de Serdica.
Es un monumento arquitectónico, arqueológico y artístico de significación cultural nacional. La Rotonda en sí es un espacio con cúpula central con un plano redondo sobre una base cuadrada y con nichos semicirculares en las esquinas. Se han utilizado ladrillos rojos horneados para construirla y tiene un plano simétrico complejo. Su cúpula se eleva 13.7 metros sobre el nivel del suelo.
Parece que la iglesia de San Jorge fue construida en el siglo III como un templo pagano. En la primera mitad del siglo IV, fue convertida en iglesia. En la Edad Media, mantuvo durante un período de tiempo las reliquias de San Iván Rilski.
Cuando yo entré estaban celebrando una misa cantada y fue un momento mágico.
Museos
Normalmente visito todos los museos que puedo, en este caso sólo pude visitar dos por falta de tiempo:
– Museo Arqueológico: fundado en 1892, bajo el nombre Museo Nacional alberga tres colecciones principales: Starovekovna, Numismática y Etnográfica.
Es uno de los edificios más antiguos preservados de la ciudad – la mezquita Buyuk (la Grande), construida en el siglo XV. La exposición permanente se exhibe en varias salas donde se muestran obras maestras del arte y las antiguas culturas en la Bulgaria actual: comenzando con los rastros más antiguos de actividad humana descubiertos hasta ahora en Europa (de hace 1.6 millones de años) hasta el final de la Edad Media (siglo XVII).

Los visitantes pueden disfrutar de muchos elementos significativos y característicos de las culturas tracia, griega, romana, bizantina, búlgara y otomana, todas ellas presentes a lo largo de los siglos en las tierras que hoy conforman Bulgaria.
El Museo está vinculado al Instituto Nacional de Arqueología, la institución científica arqueológica más grande de los Balcanes y responsable de coordinar las investigaciones arqueológicas en Bulgaria.
– Museo Regional de Sofia: ubicado en el edificio que albergó los antiguos los Baños Minerales Centrales, construidos entre 1906 y 1913 según el diseño de los arquitectos Friedrich Grünanger y Petko Momchilov. Se construyó en el llamado estilo del Romanticismo Nacional. La decoración exterior realizada en mayólica con influencias de la Secesión Europea, fue diseñada por el artista Haralampi Tachev y ejecutada por Stefan Dimitrov.

Es conocido entre los residentes de la ciudad como el “Museo de Sofía”. La exposición permanente se presenta en ocho salas con un área total de 2300 m2. Incluye exposiciones que abarcan un período de más de ocho mil años, desde el Neolítico hasta la década de 1940.
El énfasis está en algunos de los momentos más importantes de la historia de la ciudad: su elección como capital en 1879 y las décadas anteriores al comienzo de las guerras de 1912–1918. Este es el período durante el cual Sofía se transforma de una pequeña ciudad oriental en una moderna capital europea.
Entrar cuesta 10 levs.

Mercados
– Mercado Central: es un magnífico edificio que acoge un supermercado precioso y algunos restaurantes.
La construcción del edificio, con una extensión de 3.200 m², comenzó en 1909 tras el diseño del arquitecto Naum Torbov y tardó dos años en completarse. La estructura metálica del edificio lleva la marca de la arquitectura de pabellón de moda en aquel entonces, empleada en la Feria Mundial de París en 1900. La fachada tiene un relieve del escudo de armas de Sofía sobre la entrada principal, mientras que una pequeña torre del reloj corona el edificio.

Desde su construcción, el edificio neorrenacentista ha sido un centro comercial. En los últimos años fue deteriorándose cada vez más, pero gracias al nuevo propietario, resurgió como un lugar perfecto para amantes de la comida.
Restos históricos desenterrados de la antigua Serdica están expuestos en la planta baja.

– Mercado de las mujeres: el mercado Zhenski Pazar es el más antiguo de Sofía. Establecido poco después de la liberación de Bulgaria del dominio otomano, experimentó un desarrollo turbulento para convertirse gradualmente en el centro comercial más influyente y prestigioso de Sofía en el siglo XX.

Situado en la parte central de Sofía, entre dos grandes bulevares: «Todor Alexandrov» y «Slivnitsa», cerca del Puente del León, refleja la antigua arquitectura urbana, combinada con modernos pabellones y puestos que venden alimentos frescos, verduras y otros productos alimenticios.
Otros
– Ruinas de Serdica: son los restos de la antigua ciudad romana Ulpia Serdica en el mismo centro. Están esparcidas por todo el centro.
Fueron descubiertas después del ataque con bomba en 1944. Se llega por el subsuelo de la estación de metro «Serdika».

– Bulevar Vitosha: es la calle comercial por excelencia, agradable, arbolada y con muchas terrazas y restaurantes para disfrutar de la zona. Toda peatonal.

– Palacio Nacional de la cultura, NDK: fue inaugurado en 1981 para celebrar el 1300 aniversario del estado búlgaro. El planificador y diseñador principal del edificio fue el arquitecto Alexander Barov, respaldado por un impresionante grupo de expertos. Es el mayor centro de convenciones en los Balcanes.
Construido sobre un área de 18,300 m², el edificio es el mayor complejo multifuncional en toda Europa del Sudeste. Un buen número de destacados artistas búlgaros decoraron y pintaron las numerosas salas y vestíbulos, convirtiendo el lugar en un genuino museo del arte búlgaro de finales del siglo XX. El autor del símbolo de este complejo arquitectónico emblemático es Georgi Chapkanov. Situado en lo alto de la fachada, presenta un sol estilizado, ejecutado según las tradiciones originales de tallado en madera del Renacimiento Nacional Búlgaro.
No se puede visitar.

– La Casa del Partido: actualmente alberga las oficinas de la Asamblea Nacional fue diseñado por un equipo encabezado por el arquitecto Petso Zlatev. Se construyó entre 1948 y 1954. 
La estrella roja, colocada siguiendo el modelo soviético, fue retirada y se exhibe en el Museo de Arte Socialista. Ha sido reemplazada por la bandera nacional. El edificio, que una vez fue la sede del Comité Central del Partido Comunista Búlgaro, ahora alberga la Asamblea Nacional de la República de Bulgaria.

Precisamente debajo, de la plaza, hay una zona con restos romanos que conecta diferentes líneas de metro:

Por último os recomiendo un restaurante sencillo y tradicional que me gustó mucho: Mamin Kolio. Cuando yo estuve hacía un calor asfixiante pues no tienen aire acondicionado, esto a parte, disfrutamos la comida y el servicio.
En este link podéis ver mis fotos de Sofia
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Sònia tiene la obsesión de conocer todos los hoteles de lujo en cada ciudad que visita. Es una experta en Spas, y dispone del know-how, habilidad y conocimiento para convertir el sueño del viajero en realidad.