Uno de esos resorts magníficos que una tiene in mente desde hace muchos años es el Four Seasons Resort The Nam Hai. En mi quinto viaje a Vietnam, por fin, pude vivir la experiencia completa de alojarme allí.
Es prácticamente la materialización de la perfección: playas desiertas, palmeras, piscinas infinitas villas de ensueño, comida espectacular, el bienestar como foco de las múltiples propuestas del resort, y un servicio de diez.

El resort sigue los principios de Phong Thuy (Feng Shui), lo que refleja la armonía y el equilibrio presentes en cada rincón.
Ubicación
El resort está situado entre Danang y Hoi An, en la costa central de Vietnam y una zona muy bonita para poder disfrutar de unas vacaciones y llena de propuestas de cultura cerca.
Hoi An, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, con sus calles adornadas de faroles y encantadores canales, está a está tan solo 20 minutos en coche.
El aeropuerto de Danang está a unos 40 minutos. Yo tuve un #pickupinstyle:

Distribución
Ocupa aproximadamente 35 hectáreas de jardines tropicales con playa, es decir, es un hotel grande y con suficiente espacio para múltiples propuestas de ocio sin sacrificar la privacidad.
En el camino de entrada del resort, que nos lleva al edificio principal, ya está flanqueado por dos lugares importantes que visité a diario durante mi estancia. A mano derecha encontramos la villa que alberga el gimnasio y la sala de estiramientos, así como también la sauna y hammam (separados por sexos):
A continuación, se encuentra la villa que alberga la Cooking Academy, es decir donde tienen lugar las clases de cocina.
Más allá, en la zona derecha, está el Kid’s Club -que incluye una piscina exterior-:
las pistas de pickleball, tenis y de pádel:
También tenemos el huerto del que se nutren los chefs de los diferentes restaurantes:
Y el fabuloso jardín de orquídeas que no había visto antes en ningún hotel:
También allí se encuentran la mayoría de villas con piscina que ofrecen una privacidad total.
Ya al final del camino de entrada, se encuentra el lobby con la zona de recepción y Concièrge, donde se realiza el check in con vistas espectaculares.

Desde allí se disfrutan las fabulosas vistas a los tres niveles de piscinas: la familiar (climatizada de mediados de
diciembre a marzo), la de nado -estrecha y larga- y la olímpica (sólo para adultos), todo descendiendo a través del área central. Todas infinitas hacia el océano, sencillamente espectaculares.
Un juego de azules que fusionado con el mar, es la marca de la casa y os quedará grabado para siempre en la memoria:


A ambos lados se encuentran los restaurantes y bares con sus terrazas.
Hacia la izquierda se ubican el The Heart of The Earth Spa y el resto de las villas.
Mi villa
Las cien villas del hotel- sí, auténticas casitas enormes- que miden a partir de 87m2 cada una. Cuentan con un hermoso espacio interior de estilo vietnamita tradicional y todas fueron completamente renovadas en 2025.
Baño enorme con dos vestidores, ducha exterior.
Mesa escritorio que se convierte en tocador y terraza exterior (Mi villa, la 5150, no tenía piscina).
La villa tiene un estilazo increíble: zona de descanso con sofás bajos y una cama con dosel rodeada de cortinas que garantizan la privacidad.


Hay algunos escalones que bajan a una sala de estar «hundida» con acceso al patio donde se encuentran dos camas lounge de gran tamaño, una a cada lado. Los muebles son cómodos y están revestidos con hermosas telas representativas de la historia textil y de confección de la región.
Los productos de baño son de Natura Bissé, todo un orgullo y me encantan.
Los detalles de la habitación son hermosos, muebles de madera tallada, vigas decorativas en el techo e incluso un televisor que emerge del mueble frente a la cama, sin interrumpir ni romper la armonía del estilo tradicional.
Cada villa tiene dos bicicletas a disposición de los huéspedes, y en caso de preferirlo, siempre se puede llamar el servicio de buggy. Yo opté entre caminar o usar la bicicleta.
Gastronomía
En el Four Seasons Nam Hai, la gastronomía son palabras mayores en todas sus facetas: calidad de los productos, propuestas culinarias y puesta en escena.
– El Cafe Nam Hai es el restaurante principal del resort y donde el desayuno. Durante mi estancia, estaban haciendo reparaciones y así que disfruté de mi primera comida del día en Lá Sen. 
El desayuno es una mezcla de buffet y carta, así que se puede elegir lo que se quiera del buffet y también pedir una selección de platos clásicos de desayuno del menú a la carta.

Durante la cena, el Café Nam Hai se transforma en un viaje culinario por la India. Ofrece una experiencia íntima y elevada de la alta cocina india, inspirada en las cocinas reales del país. El menú combina tradición con sofisticación contemporánea, presentando platos auténticos elaborados con ingredientes seleccionados con atención al bienestar.

– Lá Sen: es el restaurante vietnamita de alta gama para cenar y también ofrece all day dining con platos internacionales.
Es el único de los restaurantes completamente al aire libre, sin ventanas -aunque cuenta con ventiladores que mitigan el calor- y ofrece vistas a las piscinas y al océano.
Su diseño renovado que fusiona perfectamente los espacios al aire libre con los cubiertos. Inspirado en las terrazas vietnamitas, combina detalles de madera cálida y arcos elegantes que evocan el encanto de las casas locales.

Proponen cocina vietnamita elevada por técnicas clásicas de la gastronomía francesa, servicio de diez, comida excelente y presentación perfecta:

– Sol & Sao Bar: es el bar perfecto para puestas de sol memorables. Está prácticamente flotando sobre la playa y ofrece desde desayunos a cócteles.
Os animo a pedir allí la experiencia del helado de chocolate o el de coco. Yo probé los dos y todavía estoy llorando por no tenerlo más cerca… El de chocolate viene servido en un carrito y mezclan varios tipos de chocolate, y para los muy chocolateros como yo, es la definición de felicidad.
– Nayuu: sólo para cenar en el restaurante japonés Nayuu tenéis que viajar hasta el Four Seasons Nam Hai. Es de esas experiencias culinarias que no se olvidan jamás. En mi caso, adaptaron los platos porque no me gustan la carne ni los productos crudos.
Nayuu es un juego de palabras que combina sueño y amor, y ya os digo yo que el concepto no puede ser más acertado. Está liderado por el chef español Alex Moranda ,aunque durante mi visita él se encontraba de vacaciones.

En una barra con capacidad para sólo 16 personas, se disfruta de un menú degustación que cambia por temporada. El producto llega los martes directamente desde Japón.
El omakase invita a saborear de Gomi-goshoku, los cinco gustos esenciales de la cocina japonesa: dulce, salado, amargo, ácido y el elusivo, casi onírico umami y os aseguro que lo consigue.
Los postres se sirven en el lounge de llegada, donde yo también disfruté de mi cóctel de bienvenida.
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The Heart of The Earth Spa
Otro de los puntos fuertes para elegir el Four Seasons Resort The Nam Hai es su spa y sus propuestas de bienestar para cuidarnos tanto por fuera como por dentro. El spa parece un retiro místico pues está rodeando una laguna en los jardines del resort. 
Hay 8 villas de tratamiento alrededor de la laguna, y cada una cuenta con una sala de relajación privada situada sobre el agua.
El menú de tratamientos está inspirado en las enseñanzas de Thich Nhat Hanh, el experto en Zen más reconocido de Vietnam. 

Yo disfruté de un masaje vietnamita, siempre acompañado del ritual de lavado de pies al llegar, y también de un facial. Todo realmente fabuloso, te hacen sentir única.
Junto al spa se encuentra el pabellón de yoga donde tienen lugar las clases diarias a las 8 de la mañana como parte de las actividades incluidas para todos los huéspedes. Más tarde a las 10 siempre hay alguna actividad extra como meditación guiada, cocooning o experiencias similares:
Acudí a diario al gimnasio, donde hice algunas series con las máquinas de última generación y también muchos estiramientos. Allí mismo está la sauna y el hammam, que también utilicé a diario.
El wellness es protagonista en el resort y sin duda, si venís, no es excusa para pasar el día estirados todo el día en una hamaca, sino que podéis seguir vuestra rutina diaria de casa y aprovechar para mejorar algunos hábitos.
Actividades
El resort propone unas 15 actividades gratuitas para los huéspedes del hotel que cambian a diario. Os comparto las que yo elegí:
– Cocinar los populares Bánh Can Roll que son rollitos de primavera pero elaborados con pasta de arroz, deliciosos. La actividad tiene lugar en la Cooking Academy. ,donde te guían paso a paso y luego podéis disfrutar de lo que habéis cocinado.

– Cada atardecer, el Spa organiza el ritual “Beso de Buenas Noches a la Tierra”, una experiencia preciosa: mientras un miembro del equipo del spa toca los cuencos de cristal, los huéspedes escriben sus deseos y agradecimientos para ponerlos en una linterna y soltarla en la laguna:
– Experiencia de Coco: el resort cuenta con unas 4.500 palmeras -sí, lo habéis leído bien- que evidentemente producen cocos, por lo que es un producto que se ofrece a diario en los diferentes restaurantes con múltiples recetas. Una de las actividades es ver cómo se recolecta el coco: uno de los empleados del resort sube valientemente a la copa de la palmera y baja varios cocos, los abre y ofrece a los huéspedes la bebida directamente del coco, mientras se degustan galletas de coco y helado de coco. ¡Me encantó!
– Vespa Foodie Tour por Hoi An: fui de paquete en una Vespa vintage y visitamos diferentes restaurantes tradicionales, simples y mayoritariamente con clientes locales.
¡Una experiencia muy auténtica!
– Elaborar remedios caseros: esta actividad permite descubrir qué pócimas podemos elaborar, ya sea para un peeling corporal o limpiar algún espacio o depurar nuestro cuerpo. Siempre utilizando hierbas y frutas locales,
Tenéis unas 15 actividades para realizar.
Ojalá pasar al menos unos días en el Four Seasons Resort The Nam Hai, sin duda, es el hotel perfecto.
Aquí podéis ver todas mis fotos de Four Seasons Resort The Nam Hai
En este link veréis el vídeo de mi villa 5150 al completo en Four Seasons Resort The Nam Hai
Para ver mi vídeo completo del The Heart of The Earth Spa, linkad aquí
Podéis ver más fotos y comentarios sobre mi experiencia siguiendo #GraupixHoiAn en mis redes sociales
Sònia tiene la obsesión de conocer todos los hoteles de lujo en cada ciudad que visita. Es una experta en Spas, y dispone del know-how, habilidad y conocimiento para convertir el sueño del viajero en realidad.