Puglia (en español, Apulia) es una preciosa región en el sur de Italia, ideal para disfrutar de múltiples actividades. ¿Qué encontramos allá? Playas, pueblos encantadores, comida extraordinaria y actividades culturales que se pueden disfrutar tanto con niños como con adultos. En mi tercera visita a la región, realicé una serie de actividades que no acostumbro a hacer y disfruté muchísimo descubriéndola en bicicleta o en barco. ¡Me lo pasé pipa!
Os comparto mis actividades preferidas que abarcan varias provincias dentro de Puglia:
– Visitar la Riserva Naturale Marina Torre Guaceto en bicicleta. Es una joya ecológica situada en la costa del Alto Salento, entre los municipios de Carovigno y Brindisi. Este espacio protegido abarca aproximadamente 2.200 hectáreas, combinando hábitats terrestres y marinos en un entorno de gran valor natural y biodiverso.
Está gestionado por Thalassia, y con ellos contraté mi excursión en bicicleta, que fue una auténtica delicia. Era eléctrica, aunque en realidad no hubiera sido necesario pues el terreno es casi plano.
Durante el recorrido, el guía nos fue explicando la fauna y flora que encontrábamos en las zonas húmedas.
Se visita también Torre Guaceto, una torre costera del siglo XVI, construida por los aragoneses para proteger la costa de ataques piratas. Esta torre fue además un importante puerto romano para el comercio de vino y aceite.
La reserva es gestionada por un consorcio formado por los municipios de Brindisi y Carovigno junto con WWF Italia. Desde mayo de 2024, se ha implementado un proyecto piloto de cierre pesquero anual para promover la recuperación de las poblaciones de peces y reducir el impacto humano en el ecosistema marino. Este proyecto incluye videovigilancia para el monitoreo de la zona y la colaboración activa de pescadores locales en tareas de vigilancia y evaluación.
Entre sus instalaciones más destacadas se encuentra también el centro de recuperación de tortugas marinas, que juega un papel clave en la conservación de la especie Caretta caretta.

Allí tomamos un piscolabis delicioso con productos de la zona. Os aseguro que fue la tarde perfecta.

– Visitar Masseria Brusca: es una finca rural histórica ubicada en las afueras de Nardò. A diferencia de otras masserie que funcionan como hoteles, esta no ofrece alojamiento. Es una auténtica masseria-granja, donde cultivan sus propios productos y los venden directamente.
Durante la visita, es posible conocer su historia.

Historia: este complejo arquitectónico del siglo XVI se transformó en el siglo XVIII en una elegante villa de campo, combinando funciones agrícolas con espacios dedicados al ocio y la contemplación. Originalmente construida como fortaleza defensiva durante el reinado de Carlos V, la masseria pasó a ser propiedad de la familia Dell’Abate en 1721. Bajo su influencia, se incorporaron elementos barrocos, como una capilla privada y una serie de jardines cerrados de diferentes tamaños y características. El nombre «Brusca» proviene de una planta utilizada para cepillar a los caballos, conocida en dialecto salentino como brusca.

Uno de los elementos más destacados de la Masseria Brusca es su Giardino delle Statue (Jardín de las Estatuas), diseñado a finales del siglo XIX por la familia Zuccaro. Este jardín presenta un diseño simétrico con avenidas que convergen en un pozo central, rodeado por doce estatuas y bustos que representan continentes y deidades mitológicas. El entorno está rodeado de plantas ornamentales como acantos, plumbago, yucas y palmeras, creando una atmósfera única que combina arte y naturaleza.

Al finalizar la visita ofrecen unos snacks producidos en la finca y también se pueden comprar sus productos.
Es recomendable consultar los horarios de apertura y posibles eventos especiales antes de planificar la visita.
Curiosidad: en la serie Bandoleros de Netflix, el primer y el último episodio fueron rodados allí.

– Tour en barco alrededor de Santa Maria di Leuca: situada en el extremo sur de la región de Puglia, ofrece una experiencia inolvidable con sus excursiones en barco que exploran las impresionantes cuevas marinas y calas escondidas de la costa del Salento.

Se visita tanto el lado del mar Jónico como el del Adriático, con paradas para nadar y tiempo para relajarse. Una auténtica maravilla.

Aguas turquesas y paisajes increíbles:

Las aguas del lado del Mar Jónico eran de un turquesa más intenso:
– Canteras de Bauxite: es un lugar sorprendente y visualmente espectacular cerca de Otranto. Es una antigua mina de bauxita (el mineral del que se extrae el aluminio), abandonada desde los años 70.
Actualmente forman parte del Parque Nacional Alta Murgia, fueron utilizadas especialmente entre los años 1950 y 1978, y fueron una fuente de ingresos muy importante para la economía local. La materia prima era extraída, cargada en camiones, transportada hasta el puerto de Trani y embarcada hacia Porto Marghera, donde era procesada en las fundiciones.
Con el paso del tiempo, la naturaleza ha reclamado el terreno, creando un paisaje surrealista. La tierra es roja intensa por la presencia de óxidos de hierro, y un pequeño lago esmeralda que se ha formado en el centro, es alimentado por aguas subterráneas.
No está vallada ni vigilada: entrada libre, pero ten cuidado con el terreno irregular, y está prohibido bañarse en el lago, tanto por seguridad y como por motivos de conservación.

– Saline monaci: llamada Salina Vecchia o dei Monaci, ocupa unas 25 hectáreas de las salinas que eran utilizadas desde la época romana para la extracción del «oro blanco». 
Se trata de una masa de agua salobre cerrada por dunas hacia el mar y por colinas hacia el interior, que ahora se ha convertido en un refugio seguro para los flamencos rosados que la han elegido para quedarse allí de forma permanente. Cuando yo estuve los vi, pero demasiado lejos incluso para tomar una foto decente. Imaginad que los veis, porque sí estaban.

– Bus eléctrico hasta Porto Selvaggio: es un recorrido desde Santa Maria al Bagno, pasando por Santa Caterina hasta las calas del Parque natural de Porto Selvaggio.
Este itinerario sólo se ofrece en temporada alta y sale cada dos horas aproximadamente.

Con una extensión de 1.100 hectáreas en el territorio de Nardò, el Parque Natural Regional de Porto Selvaggio se estableció en una zona del mar afectada por diversas intervenciones de reforestación que comenzaron en los años 50.

Lo que antes era un terreno árido y rocoso, hoy el paisaje se caracteriza por la presencia de un denso bosque de pinos enmarcado por el espléndido mar Jónico.
Lo único que destaca es la encantadora playa de guijarros en la bahía de Porto Selvaggio, un concurrido destino de verano para los bañistas, así como las fascinantes cuevas sumergidas.

– Bicicleta Valle d’Itria: la excursión en bicicleta por el Valle d’Itria es una forma espectacular de explorar una de las zonas más pintorescas. Este valle es famoso por sus trulli (viviendas de piedra con techos cónicos), colinas ondulantes, olivares, viñedos y pueblos blancos. 
Mi tour guiado partió de Ceglie Messapica y terminó en Cisternino. Unas 3 horas y unos 14 kms. Fácil y bonito.

Fue con bicicleta eléctrica lo que me facilitó el recorrido pues, aunque suaves, había subidas. Pasamos por carreteras rurales poco transitadas, caminos de tierra y senderos preciosos. Fue maravilloso.
En este link podéis ver cuáles son los pueblos más bonitos de Puglia
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