0 elementos

En verano y en las Islas Baleares buscamos los mejores rincones para estar tranquilos y para evadirnos con los colores maravillosos de las aguas mediterráneas. En Menorca el tema playas y calas es seguramente de los mejores que veréis jamás. La isla dispone de 200 kilómetros de litoral, por lo que las opciones son múltiples y variadas, además de que no es fácil llegar a algunas calas.
Y realmente son bastante diferentes pero predomina la postal perfecta de instagram que todos tenemos en la cabeza de aguas azul turquesa y paraíso oficial. Y lo ideal es ir variando de playa cada día.
Aquí podéis leer cuáles son los mejores restaurantes en Ciutadella y mis restaurantes preferidos en Mahón y alrededores en este link.

Zona Norte:

En la parte norte de la isla, l la mayoría de calas son accesibles via el Camí de Cavalls, pero toca caminar un buen rato y si se tiene barca es mucho mejor, de hecho sin barca es mucho más complicado.
Cala Pregonda: situada en la zona norte y de arena dorada tirando a rojizo. Sus aguas son totalmente cristalinas. Se llega caminando desde el parking de Binimel·la.
En este magnífico artículo de Menorca Diferente tenéis muchísimos detalles sobre Cala Pregonda.
Cala Morell: Mide 80 metros de largo y unos 50 de ancho y está rodeada por acantilados con rocas peculiares y forman como un paisaje rocoso y allí podréis visitar la necrópolis talayótica. Pasearos por allí porque hay multitud de cuevas que la hacen muy interesante. Tened en cuenta que es una playa de piedras, no de arena.
Cala Pilar: otra preciosidad de cala en el norte de la isla, también de arena dorada y con los mismos tonos rojizos de su cercana Cala Pregonda. No se puede llegar en coche.
La cala no dispone de zonas de sombra ni de servicios -traeos sombrilla y agua y todo lo que creáis necesitar-, es una cala casi salvaje y vírgen. No os será fácil llegar pues tenéis que caminar unos 30 minutos desde el parking más cercano, el acceso es plano y muy bien indicado, aprovechad para ver el paisaje.

Platges d’Algaiarens: son dos playas vírgenes también conocidas como La Vall donde disfrutaréis de una arena espectacular, un entorno natural fabuloso y unas aguas cristalinas.
Tampoco dispone de servicios, pero en este caso el parking está cerquita. Curiosamente esta playa dispone de autobús público desde Ciutadella.

Zona Sur:

Platja de Binigaus: arena blanca y fina y agua azul turquesa, una postal perfecta.

Cala de Son Saura: tan sólo a 12 kms de Ciutadella. Este tramo de litoral aislado y virgen se caracteriza por tener dimensiones grandes, de fina arena blanca, sistema dunar en su parte trasera, pinar frondoso que llega hasta primera línea de mar, fondo de arena y algas.
Cala Son Xoriguer: con forma de concha dispone de un chiringuito muy querido por los que la frecuentan, el gallego señor Neptuno. Es una playa ideal para hacer snorkel.
Dista tan sólo 12 kms de Ciutadella. Está en la vecina urbanización de Son Xoriguer, y podríamos decir que es como una extensión de Cala en Bosch, están unidas por una carretera, pegaditas vaya. Tiene poca zona de arena, el resto son piedras y forman micro calas.
Cala Macarella: es seguramente una de las playas más famosas de la isla, y también más concurrida.
El parking más cercano está a unos 15 minutos a pie, el paseo os encantará.
Al lado tiene la cala Macarelleta, otra preciosidad:
Cala Trebalúger: entre acantilados y con una arena fina y blanca, una preciosa pineda y aguas turquesas, os encantará.
Es ideal para fondear el barco -si lo tenéis, claro-.
Para llegar no es fácil: tenéis que ir hasta Cala Mitjana, aparcar allá y caminar por la costa casi 1 hora y al llegar encontraréis una cala tranquilísima.

Zona Este:

– Cala Presili: esta viene de la mano de Cala Tortuga pues son vecinas y están al lado del Faro de Favaritx. Estas dos calas son las típicas de postal de arena blanca y aguas transparentes.
Tampoco encontraréis ningún tipo de servicios, por lo que mejor os llevéis la sombrilla y bebidas.
Consultar actualizaciones pues en el verano 2022 no se permite llegar en coche sino sólo en autobús público, el coche se deja a 2 kilómetros.
Cala Pudent: en menorquín significa que huele mal y es curioso porque es una de mis playas favoritas, un lugar precioso. Es ideal para ir con niños porque es muy poco profunda.
Se llega a pie caminando 1,3 kilómetros, admirad el paisaje maravilloso.
¿Cuál es tu preferida y crees que tendría que incluir en mi selección?
*Imágenes cedidas por Fundació Foment del Turisme de Menorca