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¿Sabíais que la tarta Sacher original es el pastel de chocolate más vendido del mundo?
¿Sabíais que la Wiener Schnitzel -la escalopa- es el plato popular más demandado en Austria?
¿Sabíais que el croissant es un “invento” vienés?
Viajar y disfrutar del viaje, para mi va ligado a la gastronomía del lugar, y sin duda, Viena, tiene propuestas que me gustan muchísimo y gustan a todos los que visitan Austria.
Su situación geográfica en el centro de Europa, la influencia de países diferentes, le ha dado unas características de mezcla de culturas.
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Link oficial de Turismo VienaMe he recorrido restaurantes, cafeterías, bares, heladerías y tiendas con propuestas para sibaritas, para compartir la mejor propuesta gastro de Viena:
Restaurantes:
Wrenkh: cerca de la catedral de San Esteban, encontramos este moderno restaurante, con terraza, un ambiente a la llegada y otro en la parte trasera. Sirven una cocina vienesa moderna hecha de productos regionales, así como platos internacionales, siempre intentando enfocar la parte saludable de las recetas, y mezclando ingredientes de manera muy original.
También disponen de un ambiente privado donde organizar catas o clases de cocina.Glacis Beisl: Beisl del alemán lo podemos traducir como fonda o posada, y sin duda son lugares con carácter y con buena propuesta de cocina tradicional. Glacis Beisl está detrás del Museumsquartier (algo escondido) y es un lugar encantador, especialmente en verano con su gran terraza cubierta por la sombra de los árboles.Carta no muy extensa, y abstenerse vegetarianos.
Cocina tradicional excelente.Figlmüller: a este restaurante voy cada vez que visito Viena, y ya hace muchos años que la visito con regularidad. De hecho, en mi último viaje he visto que han ampliado su sede principal de la Bäckerstrasse (a 20 metros, tienen otro). Importante reservar pues hay colas a diario. Desde 1905 ofreciendo cocina tradicional vienesa deliciosa.
Yo antes pedía siempre la Schnitzel pero de pollo, ahora ya no la tienen en la carta (tendré que reclamar), y en mi última visita disfruté de unas deliciosas Knödel de espinacas (una especie de albóndigas bañadas en mantequilla).Plachutta: otro de los restaurantes más tradicionales y concurridos de Viena. Encontraréis tres por la ciudad, y el más antiguo es el de Hietzing, cerca del Palacio de Schönbrunn.
Su plato estrella es una de las más populares de Viena, el Tafelspitz (no carnívoros abstenerse).Salm Bräu: siguiendo con la cocina tradicional y si estáis cerca de Belvedere os recomiendo este local histórico con terraza –Biergarten– donde además elaboran su propia cerveza. Os encantará.Bares o cafés:
Bitzinger: dicen que es la mejor salsicha de Viena. Encontraréis dos stands, uno enfrente el Museo Albertina y el otro en el Prater.
Para comer de pie, una pausa entre visita y visita, cero sofisticación.Eso sí, la salsicha está increíble y podéis combinarla con diferentes opciones. No llegan a 5€.Trzesniewski: encontráis once filiales por toda la ciudad. Aufschnitt en alemán significa «lo que se unta en el pan», y en Trzesniewski lo que proponen son sus deliciosos panes con sus recetas.
Disponen de 26 recetas diferentes y están sirviendo sus propuestas desde 1902.Tienen una medida de vaso de cerveza particular, de 1/8 de litro que llaman Pfiff -silbido en español-.
Seis cuestan 8.40€ y diez cuestan 14€.
Sin duda es una buenísima opción para un alto en el camino, para una pausa entre visita y visita.
Sacher Café: soy adicta a la tarta Sacher original y como una a diario (o lo intento). Me pirra.
No dejéis de probarla y de sentaros un rato en su bonito café enfrente de la Ópera.Además de la tarta famosa, hay otro tipo de pasteles, claro. Demel: otro clásico de la ciudad, un café con tienda gourmet. Podéis desayunar, merendar o comer, su oferta es amplia. Y os gustará todo. También podéis entrar a comprar y llevaros a casa algo delicioso de Demel.Das Fenster: como su nombre indica, es una ventana-cafetería, sirven cafés y tuestan sus propios granos.
Me dicen los locales, que ofrecen el mejor café de la ciudad.
Como curiosidad: sirven también café dentro de un cucurucho de helado, y el helado es opcional.
Había mucha cola cada vez que pasaba por allí, señal que su fama es bien merecida.Ci vediamo: el mejor aperitivo italiano en la ciudad: vinos de Emilia-Romagna, quesos y embutidos.
Todo nació del amor de una vienesa por Italia, por lo que decidió llevarse Italia a Viena y compartirlo con amigos y clientes.Podéis escoger su terraza o su acogedor interior. Super ambiente.Eis Greissler: heladería de helados deliciosos y especialmente los sabores de frutas.
Todo natural y sin aditivos ni nada extraño.Incluso tienen sabores «diferentes» como queso de cabra. Añaden pocos azúcares para que sean más saludables.Y mi lista puede agrandarse y agrandarse porque en Austria se come realmente bien.
Podéis enviarme vuestras sugerencias para ampliar mi lista a info@soniagraupera.com