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Como los helados italianos  no hay nada, no hay parangón. Casi ninguno defrauda: múltiples gustos, consistencias fuertes y sabores honestos. Visitar Italia significa también probar toda su gastronomía que es siempre espectacular, y concretamente los helados que son los mejores que habréis probado nunca.
Se pueden comer en vaschetta -tarrina-, cestina (muy típico en Bolonia, es un cucurucho más corto), en cucurucho o en brioche -viene a ser un bocadillo de gelato-. Precios a partir de 2€ dependiendo de dónde. Los brioche por ejemplo cuestan casi siempre 5€, toca decir que la cantidad de gelato es realmente generosa.
Y casi todas las gelaterie son sólo un punto de venta, no tienen sillas ni mesas para disfrutar el gelato allí, sino que se compra y te vas, o máxime tienen algún banco pequeño e incómodo para comerlo rápidamente. Pedid probar los sabores que no conozcáis.
Para ser honestos, algo he encontrado cerca de casa que se le parece mucho y alivia mi imposibilidad para viajar constantemente a Italia, La Carambola en Barcelona.
Yo en Italia voy a gelato por día prácticamente y he escrito otros artículos compartiendo mi pasión por los gelati: en este link podéis leer mis sugerencias de gelaterie y de pasticcerie en Milán y en este link podéis leer mis sugerencias de gelaterie y de pasticcerie en Florencia
En este link podéis leer mi selección de hoteles en Bolonia
Mis sugerencias top para foodies en Emilia Romagna que no os podéis perder, en este link
En este link podéis ver todas mis fotos de Bolonia
Con #GraupixBologna podéis ver más fotos y comentarios en redes socialesMe he recorrido Bolonia para probar diferentes gelati y compartirlos aquí. El orden es random total:
Gelateria Gianni: es el nombre del propietario, de 75 años y que sigue al pie del cañón elaborando gelati frescos a diario. Ubicada en el centro, es la que ofrece más sabores. Y además tiene una pequeña zona para sentarse.
Los gelati están elaborados con leche de las colinas de la zona, y que les llevan cada mañana: Le mucche di Guglielmo.Sus propuestas más populares son sabores y combinaciones muy curiosas: Che fatica farlo: leche de la granja de Guglielmo, vainilla aromatizada con avellana, y pequeñas galletas recubiertas de Nutella, Le follie di Gianni e Matteo: leche de la granja de Guglielmo, avellana tostada, trocitos de chocolate y avellanas con praliné. También tienen propuestas veganas.
Probé varios de sus sabores, pero como siempre me decidí por el chocolate negro. Delicioso.Cremeria Santo Stefano: es una monada de gelateria, ubicada en el centro de la ciudad.Yo siempre pido el gelato de chocolate, en este caso tenían uno de venezolano espectacular, Cioccolato del Santo, pero tienen propuestas chulas como el de Speculoos (caramelo a la sal con galleta de canela) o la crema lebanese (agua de flor de naranjo, almendras y pistachos).Cremeria Vecchia Stalla: una gelateria deliciosa y preciosa donde me atendieron super bien:El gelato de chocolate era delicioso. Otras de sus propuestas más populares abarcan: Spagnola (flor de búfala y cereza ácida) o Crema alla vecchia -vainilla con huevos.Cremeria Funivia: lleva el nombre por el lugar donde estaba antiguamente el teleférico que subía a Santuario di San Luca. Está a unos 5kms del centro, por lo que si váis, o podéis caminar 45 minutos o tomáis el autobús 21. Sólo os digo que os valdrá la pena.El gelato de chocolate me pareció espectacular, tomé el de chocolate negro y el de chocolate con ron. Su especialidad es el Alice: mascarpone con chocolate, Leonardo que es crema de piñones con arroz inflado y piñones. San Luca chocolate blanco con arroz inflado y crocante.
Dos bolas de gelato me costaron 2,70€, absolutamente delicioso.Sorbetteria Castiglione: la conocía de cuando tenían una gelateria en Milán que años más tarde cerraron. Es una de mis preferidas. Tienen tres tiendas en Bolonia.Desde 1994 sirviendo gelati y otras propuestas heladas deliciosas.Cremeria Cavour: ubicada en la plaza del mismo nombre, es un gelateria artesanal que lo hacen todo ellos mismos (menos el brioche). El local es enorme pero extrañamente no tienen ni mesas ni sillas, una lástima.Gustos como La Dotta que es mascarpone con chocolate caliente, o chocolate con ron delicioso, o Il Gigante que lleva crema de piñones con piñones tostados.
Las vendedoras muy simpáticas y atentas.
El brioche con tres sabores cuesta 5€. Galliera 49: lleva el  nombre de la calle donde está. Mini tienda, prácticamente el mostrador está a pie de calle, donde sirven gelati, granizados y mermeladas caseras hechos por ellos.El gelato de chocolate es de cacao puro y no de color oscuro como acostumbra a ser el chocolate fondente. Otra muy buena opción.Cremeria D’Azeglio: esta pequeña gelateria artesanal, abierta en 2014, (existía anteriormente con otra propiedad), elabora helados deliciosos con nombres divertidísimos.El pistacho que utilizan es el de Bronte en Sicilia, las avellanas son las piamontesas y los piñones de la Toscana, de San Rossore. Gustos como el D’Azelio que lleva vainilla cubierta con crema de avellana y cacao con granos crujientes y pralinés de pistachos picados, el Cos’è rimasto di quegli anni 80? que lleva chocolate blanco con 5 cereales o l’Ilegalle que lleva una gianduia suave en semifredo con avellanas y almendras praliné. Todos espectaculares, ¡probé 6!.Lo dicho, si viajáis a Italia, olvidáos de la dieta. Es el lugar para disfrutones y ser felices, y los gelati son un producto que hacen como nadie.