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La apertura más reciente en las Islas Maldivas, Kuda Villingili, está tan sólo a 25 minutos del aeropuerto en un trayecto en barco – en el atolón de North Malé-, y es, sin duda espectacular. Su nombre en maldivo significa pequeña isla, pero la isla tiene muchísimas propuestas para unas vacaciones de ensueño para toda la familia.Es la redefinición de Maldivas; un concepto único, empezando por la impresionante propuesta gastronómica gourmet, un idílico spa que ocupa su propia isla, y la inmensa piscina de 150 metros –la mayor de las Maldivas-, rodeada de elegantes tumbonas, cabañas y bares.
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En este link podéis ver mi vídeo de mi water villa en Kuda Villingili
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Podéis ver más fotos y comentarios en todas redes sociales siguiendo #GraupixMaldivesConcebido con la naturaleza siempre presente, el estudio de arquitectura de Maldivas GX Associates en colaboración con la empresa de diseño de interiores URBNarc, con sede en Singapur, ha concebido un complejo que cuenta con 95 villas de lujo: 36 sobre el agua y 59 junto a la playa. Todas están inspiradas en la fotogénica naturaleza de las Maldivas y ofrecen vistas panorámicas a las aguas pristinas, lo que permite que los sonidos naturales del mar despierten los sentidos. De hecho, yo dormí todas las noches con las puertas abiertas (abatibles completamente) y fue sencillamente espectacular escuchar el viento y el océano.El diseño interior es confortable, agradable y refleja los colores de las islas. Las piezas de arte y los textiles tradicionales de Maldivas están repartidos por todas partes, inspirados en el océano y la fauna local, los interiores cuentan con muebles y accesorios personalizados y ecológicos. Todo muy bien pensado, no falta literalmente nada.Kuda Villingili dispone de una amplia variedad de tipos de alojamiento para satisfacer las necesidades de todo tipo de viajeros, podemos elegir entra villa en el agua –con piscina 182m2 o sin 150m2-, o una villa sobre la playa de –con piscina 152m2 o sin 120m2-, y las Deluxe Heaven o Sky Heaven –ambas de 116m2- que son suites de 116 m2 en edificios con una planta superior, sería la propuesta más asequible. Y es ideal, además perfecta para famílias o grupos de amigos porque están interconectadas.Los toiletries son Penhaligon’s, que me encantan,y en el baño encontramos el típico albornoz y además el yukata, ese kimono de algodón perfecto para estar en la villa con algo ligero.La gastronomía es sencillamente espectacular y su propuesta es muy variada, por ejemplo desayuné un día  comida típica maldiva, otro típica india y otro típica árabe.El restaurant gourmet, el de bandera, se llama The Restaurant y está enfrente la playa, con muy buen ambiente y vistas inmejorables. Es también donde tiene lugar el desayuno.Los hawkers, son tres puntos de comida al aire libre emulando los mercados de comida rápida de Singapur, y en Kuda Villingili encontramos: Spice que propone comida india y árabe con un horno tandoor, East: comida japo tailandesa con un robatayaki grill y Med que propone comida mediterránea con especialidad italiana y dispone de un horno de leña para comer la mejor pizza. Y un tiramisú deliciosísimo.Y el bar con cócteles deliciosos donde iniciar la noche.Todo ello con vistas idílicas a la inmensa piscina de 150 metros, la mayor de todas las Maldivas, y que además cuenta con cabañas privadas con servicio de mayordomo y otras para todos los clientes.La piscina tiene varios jacuzzis, y sin duda es el lugar central del resort, y es tan grande, que los clientes tienen todo el espacio que deseen.Para los clientes más gourmet, Kuda Villingili dispone de un cigar lounge espectacular, que ofrece los mejores whiskies y coñacs internacionales y una amplia selección de cigarros premium en un ambiente cálido, sofisticado y suntuosamente decorado con cuero. Además de una librería de más de mil libros de estilo de vida y arquitectura.
El Spa de Kuda Villingili es mi zona favorita: ocupa una pequeña isla a la que se llega por un puente de madera.Utilizan productos orgánicos y a base de plantas de Voya, y dispone de ocho villas spa independientes frente al mar, cada una promete un viaje holístico para recuperar la autoconexión, mientras oímos el rumor del océano.Las actividades de ocio restaurativas incluyen un pabellón de yoga –yo hice clase de zumba-, un gimnasio con la última maquinaria de Technogym, dos pistas de tenis, una de voleiball y un centro de recreación con pingpong, billares, karaoke, etc.En el Beach Club encontramos toda la oferta de actividades náuticas como no puede ser de otra manera en las Maldivas, además de un restaurante de estilo peruano, y el Bar Estrara donde encontraréis una amplísima propuesta de rones y los tiki cócteles más instagrameables.
En Kuda Villingili se encuentra uno de los diez mejores lugares de surf del mundo, el Chickens point, o sea que si sois intrépidos surferos, Kuda Villingili también es vuestro resort. Olas de hasta 5 metros, y lo más curioso es que está a poca distancia de las aguas tranquilas y transparentes.Otras actividades incluyen clases magistrales de sushi, cursos de mixología, sesiones de yoga por la mañana, clases de cardio y además están incluidos en el precio de la villa. Además de un completo programa para los más pequeños lleno de diversión y aprendizajes para que la experiencia sea inolvidable.