Mis imprescindibles en Fuerteventura

Después de 4 meses y medio sin viajar, he podido coger un avión y descubrir una zona vírgen para mi, un destino totalmente nuevo: Fuerteventura. Fui invitada para comprobar que los protocolos anti covid sean los adecuados, y he descubierto una isla fabulosa y que me ha entusiasmado.
Relajarse enfrente del mar, pasear a lo largo de varios kilómetros a orillas del mar, sobre una arena dorada con aguas turquesas es una de las actividades con más adeptos de la isla. A lo largo y ancho de la costa majorera -así se denominan los oriundos de Fuerteventura- se distribuyen más de 150 kilómetros que albergan playas de todo tipo: playas vírgenes y salvajes, playas en encantadores pueblitos pesqueros, playas para practicar tus deportes náuticos favoritos, playas… distancia social asegurada siempre.
En la isla llueve sólo 150 mm anuales, por lo que el sol y el buen tiempo están prácticamente asegurados.
Atención al viento fuerte que sopla constantemente, en verano, protegeos bien del sol, pues al soplar el viento, es agradable y no parece que toque tanto, pero sí lo hace.
A primera vista la isla no provoca entusiasmo, pero un gran número de turistas repetidores es la prueba que esta isla tiene algo que literalmente engancha. Seguramente es una suma de esa tranquilidad que se respira en todos sus rincones, ese panorama desértico e hipnotizador –que igual para algunos necesita un proceso de adaptación- . Toda la isla dibuja una estética desértica de orígen volcánico y además su ubicación a tan sólo 100 kms del continente africano, sin duda influye en este aspecto árido.
Fuerteventura es un paraíso de la geología, como indica su reconocimiento por la Unión Geológica Internacional como uno de los 150 lugares de mayor interés del mundo en este campo científico. Sin embargo, y paradójicamente, este aspecto puede ser de uno de los menos conocidos de la isla para el público en general, aunque se encuentra ahí mismo, a la vista de todos. En cada acantilado, en cada montaña, en cada barranco, Fuerteventura ofrece, gracias a su naturaleza semidesértica y desprovista de vegetación, una impresionante visión de los procesos volcánicos que se sucedieron para dar lugar a la actual apariencia del territorio majorero -majorero significa oriundo de la isla-.

Cuando nos movemos por la isla, hay un sentido latente de fin del mundo, esta naturaleza abrupta y embriagadora, mayormente desértica, y mezclada con playas de arena blanca y aguas turquesas o playas de arena negra y pueblos mágicos de casitas blancas e iglesias históricas. Además la dispersión de sus poblaciones le añade un carácter especial. No hay aglomeraciones, si buscáis tranquilidad, paseos interminables por la playa, este es vuestro lugar del mundo.
Es ideal alquilar un coche y pararnos en donde veamos algo que nos llame la atención y en lugares que nos inspiren. También podemos quedarnos en algún hotel o resort y contratar excursiones desde allá con LCT Europe que ofrece un servicio premium a precios contenidos. Otra opción es contactar con la  APIT, Asociación Profesional de Informadores Turísticos - Guías Oficiales de la Comunidad Autónoma de Canarias a este email fuerteguias@hotmail.com
Podéis mirar la etiqueta #GraupixFuerteventura en mis redes sociales para ver mis comentarios y fotos.
En este artículo os desgloso los puntos más importantes de la isla que no os podéis perder:
- La Pared: es una playa misteriosa, con una brisa constante super agradable. A veces, cuando el viento sopla muy fuerte puede llegar a parecer inhóspita, por su predominante color oscuro de la arena y su ventisca. Es fantástica.


Ese color negroso con las aguas de varios turquesas, la convierten en una playa espectacular. Además es un sitio ideal para surfistas.

- Playas de Ajuy: Ajuy es un pueblito de unos 100 habitantes, casas bajas de color blanco y olor a mar que envuelve a todo el pueblo. Es otra playa de arena negra espectacular.
Mi recomendación es recorrer el caminito hacia las Cuevas de Ajuy en el lateral de la playa, todo muy bien señalizado y nada peligroso -recomiendo llevar calzado adecuado, nada de chanclas-. El itinerario serpentea el acantilado y tendréis vistas fabulosas. También veréis en las rocas, dunas fósiles que recuerdan a una ola petrificada.
Las cuevas son un enclave excepcional en este escenario, tal y como atestigua su reconocimiento como Parque Natural. La visita a este espacio es gratuita, y entre sus atractivos naturales se encuentran una playa fosilizada de cuatro millones de años que presenta sedimentos del fondo oceánico, y de manera especial la estrella del monumento, el complejo basal emergido durante la formación de la Isla. Este conjunto de rocas, las más antiguas de toda Canarias, se formaron en los fondos abisales de la corteza oceánica hace 70 millones de años, y afloraron mucho tiempo después durante la formación geológica de la isla. 
Y ya luego os quedáis a comer cerca la playa, día redondo.

- Pájara: es el municipio más extenso de la isla, y también es un pueblo con unos 900 habitantes. Allí yo hice un alto en el camino para tomarme unos queques -bizcochos- recién hechos en la cafetería Ca' Luisa y admirar La parroquia de Pájara que fue erigida durante el año 1717, bajo la advocación de la Virgen de Regla. Pájara adquiere el carácter de municipalidad propia en el año 1812.

En el pueblo os recomiendo dormir en Casa Isaitas, un pequeño hotelito rural de tan sólo 4 habitaciones y que visité mientras estaban adecentando/pintando. El hotel está en una casona antigua tradicional de la isla y me encantó. Precio medio 85€ la habitación doble según me dijeron.

- Betancuria: considerado como uno de los pueblos más bonitos de España, está situado en medio de un valle y protegido por los volcanes, Betancuria fue el lugar elegido por los primeros pobladores de las islas: los guanches. También lo eligió su fundador Jean de Bethencourt en 1404 y lo bautizó con su apellido. Los corsarios hicieron varias incursiones hasta que el berberisco Xabán de Arraéz la destruyó en 1539, pero ha sabido conservar el patrimonio artístico mejor que otros lugares.
En el centro encontramos la Iglesia de Santa María de Betancuria cuyas obras de reconstrucción del templo se iniciaron en el siglo XVI, y no finalizaran hasta la última década del XVII. El resultado de estas obras es la iglesia que hoy podemos contemplar, en la que se aprecian elementos góticos, mudéjares, renacentistas y barrocos.
También encontramos el Museo de Arte Sacro dentro de la iglesia y el Museo Arqueológico y Etnográfico donde se encuentran piezas de gran valor y que nos ayudarán a conocer mejor la historia de la isla. 

Habitada tan sólo por 700 habitantes, os recomiendo ir a comer al restaurante Casa Santa María o tomar algo. Es una casona antigua, perfectamente restaurada y con comida local tradicional. Este restaurante pronto tendrá un hotel de lujo. Más información en este link.

- Mirador de los Reyes -o Mirador de Morro Velosa-: ubicado a la entrada (o salida) de Betancuria, a tan sólo 9 kilómetros del pueblo. Fue diseñado por el artista lanzaroteño César Manrique y desde su ubicación se puede contemplar una amplia panorámica del paisaje de llanuras, volcanes y barrancos que conforman el norte y centro de Fuerteventura.

Las vistas desde ambas partes del mirador son sencillamente espectaculares:

- Puerto del Rosario: es la capital de la isla y hasta 1950 fue llamada Puerto Cabras (en la isla hay miles de cabras, antes asalvajadas y ahora asilvestradas en granjas), hoy en día es el municipio más poblado de Fuerteventura con 40 mil habitantes y el centro administrativo y cultural de la isla. De hecho, puede presumir de ser un museo escultórico al aire libre, en el que tiene cabida cualquier tipo de tendencia artística. Por toda la ciudad, se encuentran alrededor de un centenar de esculturas, que se fusionan con las calles y plazas en las que se encuentran. Lugares de interés en la capital isleña:
. Parque Escultórico
Ruta de Murales
. Hornos de Cal 
Casa Museo Unamuno
Iglesia Nuestra Señora del Rosario
Centro de Arte Contemporáneo Juan Ismael
Sala de Exposiciones Casa de La Cultura
. Playa Blanca y Playa urbana de Los Pozos 

Allí encontramos la Casa Museo de Unamuno, ubicado en una casa que data del siglo XIX, con su patio central y aljibe como se construían en la época, allí podemos hacer el recorrido y observar la reconstrucción del ambiente cotidiano que circundaba a Unamuno. El escritor llegó a Fuerteventura el 12 de marzo de 1924 desterrado por Primo de Rivera y marchó el 21 de julio. 
Le impactó tanto la isla que incluso le dedicó el libro "De Fuerteventura a París".

Parque Natural Dunas de Corralejo: son 2600 hectáreas de espacio protegido en el norte de la isla, en el municipio de La Oliva. Son el principal atractivo turístico de la isla, después de sus playas de arena blanca. Son las dunas más grandes del archipiélago Canario. Estas grandes dunas tienen un origen orgánico ya que provienen de la disgregación y pulverización de conchas de moluscos y de otros organismos marinos con esqueleto externo.
Intentad moveos por las dunas, que es un muy buen ejercicio... y además sopla un viento fortísimo y es sencillamente sensacional.

- Corralejo: esta localidad situada en un lugar estratégicamente atractivo y cuenta con un litoral rodeado de bellos paisajes que incluye la Isla de Lobos justo enfrente (ideal para una excursión de un día).
Las actividades fundamentales en Corralejo son las náuticas y el relax.

También es un potencial con grandes propuestas gastronómicas, especialmente por la riqueza y la calidad del pescado. Os recomiendo comer en La Marquesina donde disfruté de un ágape delicioso.
Y subid a la azotea Sunkissmoon del Hotel Boutique La Marquesina a tomar algo y desde donde disfrutaréis de estas vistas: 

- El Cotillo: en la costa oeste de Fuerteventura, es un encantador pueblo pesquero que, pese a su reducido tamaño, posee un gran valor tanto para los residentes en la isla como para los visitantes: su inefable sabor marinero, sus extensas playas vírgenes por un lado y las lagunas con aguas cristalinas y arena blanca por otro -yo no llegué a ir-, el sabor del mar servido en una amplia variedad de restaurantes y, sobre todo, la puesta de sol espectacular. Hacia el norte de la pequeña bahía de amarre de barcos de pesca, en dirección al bello faro de El Tostón (hoy convertido en museo de la pesca tradicional, de visita obligada), playas pequeñas, de mar tranquilo que forman lagos gracias a las rocas volcánicas que las rodean, de arena muy blanca y aguas increíblemente cristalinas. Es el caso de la playa de La Concha, Los Lagos y Los Charcos, entre otras.
Podéis visitar el Castillo El Tostón: era una torre de defensa comienza en el siglo XV con la conquista de la isla por parte de la corona de Castilla, convirtiéndose en bastión para defender la costa de los frecuentes ataques de los piratas Beréberes (del norte de África), ingleses y franceses. Tras la conquista, El Cotillo adquirió una gran importancia como puerto natural para el comercio de orchilla, cereales y ganado. Este fondeadero era conocido desde 1599 como Puerto de Roque. A partir de 1626 adquiere la denominación de Puerto del Tostón para derivar en su actual nombre, "El Cotillo", desde mediados del siglo XX.
Este castillo se construyó sobre las ruinas del antiguo castillo defensivo (Rico Roque), y se creó para defender el puerto de El Cotillo, que tenía gran importancia para el comercio de la cochinilla, cereales y ganado.
Más info en VisitaFuerteventura

- Morro Jable: es la zona donde yo me quedé, de hecho me alojé en el hotel  Lemon & Soul Cactus Garden, que es una muy buena opción: playas infinitas -distancia social garantizada- con hoteles, restaurantes y zonas de ocio, todo pensado para dar la bienvenida al turista. Es la punta sur de la isla, de hecho, sus habitantes dicen que van a Fuerteventura cuando se refieren que se trasladan hacia el norte.

Hasta hace unos pocos años había sido una zona de difícil acceso y algo olvidada. En octubre de 1972, el canciller alemán Willy Brandt fue operado y para poder recuperarse con tranquilidad le recomandaron que fuera a las Islas Canarias, y para tener un descanso real, llegó precisamente a esta zona y empezó a recuperarse y volvió posteriormente en navidad y fin de año de vacaciones, haciendo que Morro Jable fuera un punto de atracción para alemanes.

También es la puerta de entrada al espacio natural mejor conservado de la isla, la última localidad antes de entrar en la Fuerteventura más vírgen.

Os recomiendo una excursión en barco con Fuerteventura Full Experience, para poder disfrutar de los momentos únicos que ofrece la isla desde el mar.
Yo hice la salida del barco pirata que es toda una experiencia para vivir especialmente con família y amigos. Super divertida!