Street Art en Kuala Lumpur

Cuanto más viajo, más me doy cuenta que las ciudades son mucho más que su arquitectura y su gastronomía, sus museos y sus parques. En los últimos años los murales pintados han pasado de tener una connotación negativa a ser considerados algunas de las mejores fotos de nuestro muro de Instagram.
En Kuala Lumpur, la magnífica capital de Malasia, lo que más se fotografía y se sube a Instagram, son las Torres Petronas, el símbolo inequívoco desde 1996, alzándose a casi 452 metros de altura, visibles desde la mayor parte de la ciudad, pero si queréis saber los mejores lugares para sacar la foto perfecta de las Torres Petronas, podéis leer este artículo donde os desvelo los nueve mejores lugares donde mejor se ven.
La capital malaya tiene muchísimas más cosas que ver que las torres, en este link tenéis toda la información necesaria
Podéis mirar #GraupixKL para ver mis fotos y comentarios en redes sociales sobre Kuala Lumpur
Web oficial de Turismo Malasia en este link
Web oficial de Turismo Kuala Lumpur en este link

Es por esto, que en mi última visita a Kuala Lumpur, me he recorrido algunas de las zonas donde hay street art espectacular.
- En Jalan Sultan, seguro que habréis visto la obre del lituano Ernest Zacharevic: Bas Sekolah. Este mural ha sido tocado por vándalos pero sigue siendo una obra de arte.

- Otra obre de Ernest Zacharevic es The Sampan Boy que fue un encargo de Allianz General Insurance Company, entonces. Esta pintura de tamaño real se puede encontrar al lado de Wisma Allianz en Jalan Gereja que representa un sampán flotando con un niño junto a una casa sobre pilotes, muy típica de Malasia.

- Este mural de los artistas Yumz y Anokayer del colectivo Mediumtouch, lo vi muchisimas veces pasando en taxi. Representa a un niño con un sombrero de tigre mientras juega con un ipad, y su título es "Brave"
La obra de arte está en un edificio abandonado que leo que pronto se convertirá en un hotel, ubicado directamente frente al Muzium Telekom.
Es la obra más grande bajo el proyecto #tanahairku, mide 26.5m de altura y 25m de longitud. 

- El dibujante Datuk Mohd Nor Khalid, conocido como Lat, tiene unas 22 esculturas  que se encuentran por los itinerarios heritage de Kuala Lumpur.
Su obra de arte humorística ayuda a los malayos a apreciar la historia de Malasia y la convivencia en el país.
Las encontramos a lo largo del sendero desde Jalan Melaka hasta el KL Forest Eco Park.

- Jalan Alor: sin duda, la calle más bonita de toda la ciudad, toda la calle está pintada, desde sus muros hasta su suelo. El contraste de los vivos colores la convierte en una foto perfecta para Instagram

Vale la pena apreciar los detalles y detenernos en cada mural. Son espectaculares, y especialmente con el contraste de la fealdad del edificio sencillo. Han conseguido revertirlo en una atracción de Kuala Lumpur.

Changkat en Bukit Bintang: Es una callejuela sin pretensiones, y que gracias al mural, tiene un efecto de tres dimensiones.
Cuando yo fui a visitarlo, estaban repintándola.
Parece una cascada, un riachuelo. No he ido de noche, pero me puedo imaginar que con la iluminación de nubes, todavía debe ser más impresionante.

Y tuve la gran suerte de hablar con uno de los artistas, me comentó que era un colectivo de artistas que mantenían los murales.


Tanto Jalan Alor como Changkat en Bukit Bintang están super cerca, y allí encontramos más murales espectaculares. Callejead porque os sorprenderéis:

Curiosamente el Hotel Melange y su mural de gatitos puede serviros como punto de partida, pues cuando yo quise llegar hasta Jalan Alor y pregunté al taxi, y a gente de la zona, nadie parecía saber. Así con el Hotel Melange os podéis guiar mejor.

- Por la misma zona, en Jalan Imbi, encontraréis un cráneo multicolor a mdo de indio "apache" y fijáos en el mono con el spray para pintar:

Bonus Track: lejos del centro, a una hora y media -yo no he estado- se encuentra Laman Seni: es un espacio de arte urbano creado por jóvenes artistas.

Llegué a Malasia con Turkish Airlines y pude, por fin, conocer el nuevo y espectacular aeropuerto de Estambul.
La conexión con poco tiempo a la ida, y tan sólo dos horas al regreso, hizo que mi vuelo fuera seguramente el más corto con el que he volado jamás hacia Asia.