Mi experiencia en Hacienda San José, Ecuador

De sobras es conocido que soy una chocoholic, es decir, que me pirra el chocolate, que necesito comer a diario. Sí, es así. En el año 2006, visité por primera vez una hacienda de cacao, fue en Venezuela, en la Hacienda Bukaré. Fue mi primera incursión en el orígen del cacao. 
Entre los productos más importantes y preciados de Ecuador encontramos el cacao de fino aroma y el cacao CCN51, de éstos se obtiene la materia prima para el mejor chocolate del mundo. En el país existen 500.000 hectáreas de plantaciones de cacao, unos 120.000 productores, de éstos 300.000 hectáreas son de cultivo tradicional, sin tecnificar. Tenemos que tener en cuenta que Ecuador posee la mayor diversidad genética del mundo. Y el cacao es patrimonio nacional del país, en Hacienda San José ayudan a los pequeños productores y cooperativas a desarrollarse y buscar la excelencia.

A modo de introducción para entender de qué estamos hablando: Es originario de Ecuador y de acuerdo a estudios realizados por arqueólogos ecuatorianos y franceses, la cultura Mayo Chinchipe Marañón de la Amazonía, fue la encargada de difundir las técnicas de cultivo y consumo hace más de 5000 años. El ‘boom Cacaotero’ es el nombre con el que se conocen a los momentos claves en la producción y exportación de ‘La Pepa de Oro’, como es conocido el grano de cacao, que desde el siglo XVIII ha forjado la práctica cacaotera del país.
La Costa del Pacífico y la Región Amazónica son los mundos en donde se localizan los mayores cultivos; cuenta con dos variedades principales: el fino de aroma y el CCN-51. 

Esta ha sido mi primera vez en Ecuador, y evidentemente, también mi primera vez en Guayaquil, y me ha encantado (no sólo por el chocolate, claro). Fui a visitar la Hacienda San José, a algo más de una hora de la ciudad en la provincia de Los Ríos
La Hacienda es propiedad de la família Marún, la quinta generación de productores de cacao, y los primeros productores de chocolate. Y la casona principal es lo que nos imaginamos cuando nos hablan de una hacienda, una magnífica construcción con sus porches, sus cuadros familiares antiguos y sus grandes estancias:

Allí también se organizan comidas familiares, para invitados, y es el centro del núcleo familiar. Una inmensa cocina exterior es donde se cuece todo.

La finca cuenta con 1030 hectáreas en total, de ellas 400 hectáreas son de cacao, 300 de banano, el resto se dividen en cereales, aceite de palma y arroz. 
Con un jeep recorrí la Hacienda, primero ví los bananos y su zona de producción y logística; y me explicaron cómo funciona todo.

La família Marún había sido cacaotera, compraron esta finca en 1997, me contaba el patriarca, Jorge Marún, que cuando llegó sólo habían dos guardias de seguridad y unas descuidadas plantaciones de cacao y banano.
El esfuerzo y la dedicación con el paso de los años cambiaron esa perspectiva. Y es que ahora, ese predio se ha transformado en una hacienda con más de 350 trabajadores, quienes tienen a su disposición, al interior de la misma, un supermercado, bodegas, talleres y un sub – centro de salud. De hecho, la Fundación Prodeti - el Progreso Depende de Ti- formada por los empleados de la finca, es la que gestiona la parte de apicultura y todos los beneficios de las ventas son para la fundación. Una muy buena iniciativa para apoyar y dar formación a la comunidad. 
El clima y el suelo son aliados importantísimos dentro del delicado trabajo que implica tener una cosecha de primera calidad, cuya variedad se clasifica en cuatro: cacao con sabor a fruto seco (nuez), cacao con sabor a frutal dulce (cítrico), cacao con sabor floral y cacao con aroma. 
Pero la consistencia del producto no solo depende de las bondades de la naturaleza, sino que, pensando en procesar el mejor producto que posicione al país en el primer sitio de calidad y exquisitez, en la chocolatera todo se mide con la más alta tecnología. De hecho, cuentan con una estación meteorológica que registra todas las actividades.
Todo ello ha hecho que la hacienda saque 2,5 toneladas de cacao por hectárea, es una de las más productivas. 
Y han innovado en el cacao siguiendo la tecnología bananera:

Durante mi visita hice una de las cosas que más ilusión me han hecho de los últimos meses: planté un árbol de cacao!!! Espero que crezca mucho y produzca mucho cacao.

Todos estos esfuerzos en la producción, en la tierra y en la gente, ha hecho que hayan sido acreedores de premios internacionales, cosa que es muy importante para ellos, y también para el reconocimiento de Ecuador como el país del mejor cacao.
En Hacienda San José producen nueve tipos de barra diferentes, 100%, 80%, 80% con nibs de cacao, 70%, 70% con nibs, 55% y 45% negro con leche. Para todos los gustos.
A tener en cuenta que se necesita una mazorca de cacao para producir 2 barras de 50 gramos. 
El chocolate es súper delicioso.