Mi experiencia en The Retreat, Blue Lagoon, Islandia

En Mayo de 2017, en la última edición de ILTM Asia en Shanghai, conocí a la directora de ventas de The Retreat Hotel, durante los encuentros con periodistas, en los round tables. Ella me explicó que el hotel estaba en fase de construcción y que sería espectacular. Yo tenía conocimiento del Blue Lagoon, la famosa laguna que atrae a tantísimos viajeros y que ha sido ultra fotografiada, especialmente en los últimos años, donde el turismo ha surgido como el maná en Islandia. De hecho el Blue Lagoon es de obligada visita si váis a Islandia, y conviene reservar por anticipado.
Linkad aquí para saber todos los detalles:

Si queréis experimentar lo que hasta ahora era imposible, gracias a la apertura de The Retreat ahora es posible: bañaros en esas aguas brillantes y azules con poca gente y en exclusividad;  y disfrutar de sus productos y del circuito spa, podéis reservar por 544€ una visita para dos personas y cuatro horas. Linkad aquí para más información
Situado en la Península de Reykjanes, que forma parte de los Geoparques de la UNESCO, todo el terreno es tan diferente de lo que estamos acostrumbrados a ver, y tan atractivo: cráteres, fisuras, bañeras naturales de fango, vapores de agua, manantiales calientes...

Desde el aeropuerto de Keflavik, donde llego con el vuelo directo desde Barcelona con Norwegian que tiene una de las flotas de aviones más respetuosas con el medio ambiente del mundo.

Tan sólo veinte minutos separan el aeropuerto de The Retreat. Tuve un #pickupinstyle comme il faut con la empresa Snaeland y siempre con mis maletas Delsey.

El hotel Silica que fue la primera extensión de las instalaciones del Blue Lagoon, todo diseñado por Sigríður Sigþórsdóttir, miembro fundador de Basalt Architects.

Basalt Architects juntamente con Design Group Italia son los que han diseñado The Retreat at Blue Lagoon. Su construcción empezó en el año 2014 y se inauguró en Octubre 2018.
He pasado tres días en este hotel, que ha pasado con honores, a ser uno de mis preferidos del mundo. Y entenderéis el por qué.
En este link podéis ver mis fotos de The Retreat Hotel
En este link podéis ver mi vídeo de mi suite en The Retreat Hotel
Podéis mirar #GraupixBlueLagoon y #GraupixIceland en mis redes sociales
El hotel fue diseñado y pensado para encajar en las formaciones naturales que fueron moldeadas por la lava de 800 años. A medida que iban construyendo, iban encontrando retos de diferentes tipos de lava y cavidades, que hizo que incluso tuvieran que adaptarse a lo que iban encontrando. Un ejemplo de ello, es la bodega de lava, que más adelante comentaré con más detalle.

La llegada al hotel es majestuosa, el enorme lobby donde la paleta de colores suaves y el cemento, el minimalismo, reinan en la decoración.

Y sin duda, aquí, encontraréis una de las recepciones de hotel más especiales que habréis visto nunca:

Todo el hotel es una experiencia en sí por su diseño: sofisticación atemporal, como ellos mismos la definen. Grandes ventanales que permiten disfrutar de las vistas de la laguna. Altísima calidad de los materiales empleados y las terminaciones. Y al mismo tiempo esa calidez necesaria en un hotel que pretende dejar mella. Y la deja. 
La iluminación juega un papel determinante en la decoración de los diferentes ambientes. En todos sus detalles concebida por Liska y ejecutada por Verkis

Los muebles son en su mayoría de B&B Italia, alguno de sus clásicos, y algunos diseñados exclusivamente para The Retreat Hotel.

Alojarse en The Retreat son palabras mayores. Es una de las mejores experiencias que váis a tener. Sólo los huéspedes pueden:
- Pasearse por todo el hotel en albornoz
- Desayunar, almorzar y cenar en albornoz
- Hacer uso ilimitado del spa - y de sus mascarillas, peelings, etc.-
- Caminata diaria con guías del hotel 
- Hacer uso ilimitado de la laguna, en exclusiva

- Yoga a diario a las 9 de la mañana, incluído para todos los huéspedes:

- Disfrutar del té de la tarde -afternoon tea- a diario, pues está incluído. Y con estas vistas:

Mi suite, la 114, era mi santuario. Una de las camas más cómodas del mundo, bañera ovalada independiente, gran ducha, ventanales de suelo a techo con salida a una terraza privada a la laguna

Y esa paz, esa tranquilidad. Ahí. Sí, imaginaos ahí contemplando al infiinito, lava y musgo. Hasta donde nuestros ojos alcancen.

No encontraréis mesa para trabajar, ni televisor. The Retreat está concebido para descansar y desconnectar.
Por suerte el wifi funcionaba de maravilla en todos los rincones.
Disponen de 62 suites entre 40 y 60m2, todas con vistas y repartidas entre planta baja y primera planta. Y todas prácticamente iguales. 
El desayuno -recordemos se puede hacer en albornoz- super saludable, una buena oferta variada (sin Nutella porque el hotel no utilizan nueces), frutas, deliciosos zumos naturales y unos panes, croissanes y pastelería similar recién horneados buenísimos.

En el Spa Restaurant la oferta es más corta pero enfocada en el bienestar y en la salud. Yo me decidí por un plato de quinoa con pollo a la plancha, y de postre un inolvidable carpaccio de piña con helado de coco. 

Y la experiencia gastronómica total tiene lugar en el restaurante gastronómico Moos. En la cresta de la vanguardia de las tendencias de la cocina nórdica, ofrece una cocina fresca, basada en los productos locales y cambiando cada temporada. Yo disfruté de un menú degustación espectacular, desde el inicio con crackers de diversos gustos exóticos, 

a los diferentes platos, con presentaciones perfectas.

También podéis pedir la mesa del chef:

Y a diario se ofrece una visita a la increíble bodega de lava. Sí, la bodega se dispuso en un espacio que encontraron por casualidad mientras construían The Retreat. Y de la carta de vinos de Moos tengo que resaltar: 
- La bodega está diseñada como bodega propiamente y como showroom para mostrar algunos vinos 
- El tipo de lava de la bodega es lava colorada, que es de un tipo más "blando" para poder trabajar en ella.
- Cuando The Retreat abrió, la bodega contaba con 2500 botellas
- En mayo de 2019 contaban con 3911 botellas de 450 etiquetas
- La botella más cara es la double Magnum de Château Latour Pauillac del 2005: 999.000Kr (unos 7000€)
- La segunda botella más cara es Domaine Romanée-Conti Richebourg del 2005 por 666.000Kr (unos 4700€)
- La segunda botella más antigua es Château Margaux de 1971
- La botella más antigua es una botella de porto de Graham's de 1970

Y mi lugar preferido de The Retreat es el Spa. Ocupando 4000m2 tiene un concepto totalmente diferente de los que conozco. Y conozco muchos. Es el rasgo distintivo de la experiencia del hotel, transporta la mente y cuerpo a nuevas dimensiones de la paz y rejuvenecimiento. Diseñado arquitectónicamente para harmonizarnos con la naturaleza de lava y sus aguas únicas.
En primer lugar se puede disfrutar de las aguas geotermales ricas en minerales, a  unos 38 grados todo el año. Y solos, sin otros huéspedes:

El ritual del spa es un ciclo basado en tres maravillas naturales el sílice, las algas y los minerales.
En el recorrido hay tres zonas interconectadas donde nos podemos aplicar los productos naturales producidos por Blue Lagoon y resultado de décadas de investigación utilizando las aguas termales que provienen de 2000metros bajo tierra y que brotan a la superfície enriquecidas por sílice, algas y minerales. 
Tres tipos de mascarillas, peelings, etc. Una maravilla

Las algas de Blue Lagoon hacen incrementar la producción de colágeno, dejando la piel nutrida y rejuvenecida; los minerales estimulan la circulación y tienen efectos revitalizantes en el cuerpo y el sílice refuerza la función de barrera de la piel proporcionando un aspecto saludable y radiante. Y lo confirmo totalmente.
Sugerencia, especialmente para las mujeres: sujetaos el cabello en un moño y no lo mojéis: tantas cosas buenas para la piel, pero deja los cabellos muy secos y tarda unos días en pasar el efecto.
Evidentemente también hay una zona de sauna finlandesa, hammam, terrazas, zona de relax, etc. Todo muy especial.
Hay una sola sala de tratamientos, pues su tratamiento estrella es el masaje en el agua: unifica los placeres dinámicos de los masajes con los poderes revitalizantes del agua geotermal, y con la belleza extraordinaria del paisaje volcánico de Blue Lagoon. Se flota en una colchoneta mientras se disfruta del masaje bajo el agua y con aceite mineral. Una experiencia única.

Sin duda, me encantaría regresar a The Retreat en invierno. Tuve la suerte de disfrutar del hotel en la época que siempre hay luz diurna y además me hizo super buena temperatura. 
Esta fotografía la hice desde mi habitación a las 2 de la madrugada. 

Y para terminar el viaje a Islandia, un #pickupinstyle en el aeropuerto de Barcelona con un fabuloso Maybach de Blai Limousines, mi servicio de limusinas preferido