Mi experiencia Muay Thai con Mandarin Oriental Bangkok

Muay Thai - también conocido como Thai Boxing- es muy popular en Tailandia: es un tipo de arte marcial en donde, literalmente, todas las partes del cuerpo pueden ser utilizadas como armas para luchar contra los enemigos. El primer registro de Muay Thai data de hace más de medio milenio. Desde entonces, el arte del boxeo tailandés ha sido transmitido de profesionales a aprendices. Pero no fue hasta finales del siglo XIX cuando el deporte comenzó su camino hacia la fama internacional. 
En este link podéis ver un vídeo con un combate de Muay Thai.
Es una de las actividades más típicas que tenemos que planear en nuestro viaje a Tailandia. A pesar de ello, tengo que reconocer que tras haber visitado el país más de veinte veces, me veo incapaz de presenciar un combate de Muay Thai, no es el típico espectáculo que disfruto presenciando, es demasiado brutal para mi gusto, pero tiene su público. En cualquier caso, forma parte de la cultura tailandesa, y es toda una experiencia probarlo. De hecho, algunos gimnasios en Barcelona lo ofrecen desde hace pocos años, pues es una disciplina que exige coordinación, concentración y agilidad.

He disfrutado de clases particulares en algunos hoteles en los que me he quedado. El més reciente, en el hotel Mandarin Oriental Bangkok, donde han diseñado una experiencia de lujo: entrenar con un instructor cualificado del gimnasio Attachai Muay Thai y seguidamente disfrutar de un masaje Muay Thai – masaje con unas técnicas particulares.
He estado varias veces en The Oriental Spa y siempre es un placer regresar a él.

En la zona del gimnasio es donde está el espacio habilitado para practicar el boxeo tailandés.


Después de una ducha y hammam, entré en fase relax en el multipremiado The Oriental Spa. La experta terapista Khun Sasithon fue quien me hizo mi espectacular masaje Muay Thai diseñado para esta experiencia exclusiva.

Ella supo llegar hasta los nudos más profundos de mi espalda con codos y rodillas para proporcionar una sensación profunda de tonificación y rejuvenecimiento.

El masaje relaja los músculos, promueve la mejor circulación, acelera la eliminación de ácido úrico y otras toxinas y levanta el ánimo y la consciencia. aceite Namman Muay (aceite tradicional Muay Tailandés) se utiliza en las áreas que requieren atención extra con efecto calmante.

The Oriental Spa dispone de todo tipo de amenidades para poder satisfacer al huésped más exigente.

La combinación de practicar Muay Thai, con un masaje espectacular, es la mejor manera de sentir el Thainess, lo que viene a ser el sentimiento de sentirse tailandés. Sin duda, Mandarin Oriental Bangkok ofrece el paquete perfecto para conocer mejor los usos ancestrales de Tailandia.
Y recomiendo coronar la experiencia con un té de la tarde, el famosísimo Afternoon Tea. Acceder al lobby del hotel Mandarin es de por sí una maravilla. 

El té de la tarde tiene lugar en el Author's Lounge, y conviene reservar pues normalmente siempre está lleno. Es un espacio que rezuma historia, es elegante y chic. Os encantará.

Pero esta vez yo lo hice en el nuevo espacio dedicado a Khun Ankana Kalantananda, también llamado “K Angkana’s Study”. Khun Angkana es la empleada que ha trabajado más tiempo en el legendario el hotel, empezó en 1947 y se jubiló en 2009. El espacio totalmente decorado con fotos de ella en el hotel y con personajes que se han hospedado en él. Toda una lección de historia y de pasión por la hotelería y por este hotel.
El espacio se puede reservar para tomar el te de la tarde en un ambiente más privado.

Se ofrecen diversos tipos del té de la tarde, y yo escogí el tailandés, dedicado a productos locales dulces y salados. Además pude degustar el té creado especialmente para celebrar los 140 años del hotel, efeméride celebrada en 2016.

En este link podéis ver mi vídeo del The Oriental Spa.
En este link podéis ver mis fotos del Mandarin Oriental Bangkok 

Para llegar a Bangkok elegí Qatar Airways por horarios y eficacia. El transfer en el fantástico Hamad International Airport es perfecto, incluso al regreso sólo disponía de 1 hora y todo bien calculado. Además, los aviones fueron los B787, el espectacular Dreamliner que en el caso de Qatar Airways la configuración es la mejor que conozco: con un amplio asiento totalmente abatible, múltiples cajones y recovecos para meter mis enseres y enchufes y puertos usb para ir cargando mis diversos aparatos. Me encanta.