Descubrir la nueva Marsella con Intercontinental Hôtel-Dieu

Me gustan tanto los hoteles que soy capaz de recorrer miles de kilómetros para conocer alguno que sea diferente, sea por su diseño, su historia o su fama. En este caso, no he tenido que recorrer miles de kilómetros, sino que tan sólo he tenido que volar 50 minutos hasta Marsella con Vueling. Mi principal objetivo es disfrutar durante cuatro días del Intercontinental Marseille Hôtel Dieu.
El imponente edificio del Intercontinental Marseille Hôtel Dieu está situado en el corazón de la ciudad, a pocos pasos del ayuntamiento y con vistas espectaculares del puerto y de Notre Dame de la Garde

De hecho, la historia cuenta que las primeras noticias del edificio son de 1188 cuando se creó el hospital del Santo Espírito y como tal siguió con los años. En 1866 fue inaugurado por Napoleón III como Hôtel-Dieu, hasta 1993 que se convirtió en hospital universitario. En el año 2006 cerró definitivamente y en 2010 se puso la primera piedra de lo que devolvería el máximo esplendor al edificio, inaugurándolo como hotel en 2013. 
La elegancia del exterior encuentra su reflejo en el refinamiento del lobby y restaurantes.

Toda la arquitectura interior está concebida por Jean-Philippe Nuel juega con elementos locales marinos en un escenario totalmente contemporáneo: podemos encontrar cuadros abstractos hechos con moluscos, y los sinuosos vaivenes del Mediterráneo en los diseños de las alfombras. 

El hotel cuenta con 194 habitaciones muy bien decoradas y muy confortables. De ellas, 72 ofrecen una vista panorámica del viejo puerto, con terraza privada con vistas al casco antiguo de la ciudad. 
Las habitaciones, en su mayoría, disponen de una bañera independiente en el baño que se abre con unos porticones, por lo que podemos bañarnos con vistas al puerto. Mi Suite 334 era espectacular, es la única que dispone de baño accesible para sillas de ruedas.

Mi zona preferida, es el Spa by Clarins, dividido en dos plantas: dispone de cinco cabinas de tratamientos (un es doble con un gran jacuzzi), duchas sensoriales, sauna finlandesa, sauna de infrarojos, un hammam, una piscina interior preciosa y un bonito solárium. Además el gimnasio es espectacular con 1000m2.
Tuve la suerte de disfrutar de un facial con productos exclusivos de Clarins. Me quedó una piel tersa y fantástica.

Y lo mejor del hotel es la espectacular terraza de 400m2, que sin duda es la mejor de la ciudad. Perfecta para actos privados, o para tomar alguno de los magníficos cócteles del Bar The Capian. En él la música en vivo con el piano, ameniza las noches. Yo cené un delicioso Club Sandwich en un ambiente muy chic.

Les Fênetres es la brasería con decoración contemporánea y elegante que se extiende en la gran terraza en verano, de hecho su nombre se debe a los grande ventanales que la presiden. Lionel Levy es el jefe cocina que propone una cocina básicamente provenzal y moderna, de ahí que su plato estrella y muy conocido es la revisión de la popular bullabesa.

Todos los empleados fueron encantadores conmigo y conté con la ayuda de la conserje Katia, quien me ayudó en todas mis dudas. Sin duda Intercontinental Marseille Hotel-Dieu es mi hotel en la ciudad.
Para ver mis fotos de Intercontinental Marseille-Hôtel de Dieu linkar aquí
Para ver mi vídeo de Intercontinental Marseille-Hôtel de Dieu linkar aquí
Para ver mi vídeo del Spa by Clarins en Intercontinental Marseille-Hôtel de Dieu linkar aquí

El hotel es la excusa perfecta para explorar Marsella, y como siempre que llego a una ciudad nueva, lo primero que hago es tomar el bus turístico, el ColorBus, para hacerme una idea de lo que me espera. En una hora y media se hace todo el recorrido, y después elegí bajar en los sitios más relevantes. El pase de un día cuesta 19€ y de dos días 22€. En temporada baja (de Diciembre a Marzo 15€).
Para la visita de la ciudad sin duda recomiendo comprar el Marseille City Pass para tener acceso a museos, monumentos, transporte público y mucho más. La tarjeta de dos días cuesta 33€.

Con 26 siglos de historia sigue siendo una metrópoli en plena transformación: Pasear por el nuevo rostro del Vieux Port – donde Norman Foster firma la Ombrière- la explanada del J4 con el museo Mucem, la Villa La Méditérranée y el Musée Regards de Provence, un sinfín de actividades, múltiple oferta cultural y de compras. Pasear por la nueva zona comercial del La Joliette o pasear por el barrio viejo Panier son dos must en Marsella
En este link encontraréis mis sugerencias de restaurantes, cafés y tiendas más chic y de diseñadores locales.

Mi selección de lugares a visitar en Marsella (must see): 
- Basílica Notre Dame de la Garde: El monumento más conocido y es el lugar perfecto para admirar las panorámicas de toda la ciudad. El santuario se sitúa a 149 metros de altura, por lo cual se convierte en el punto más alto de Marsella. Fue construida en 1864 al estilo neo-bizantino. Los marselleses se refieren al santuario como “la Bonne Mère” (la buena madre), porque la consideran protectora de la ciudad. La basílica es sin duda la atracción más visitada de Marsella y símbolo de la ciudad.

- Basílica Santa María la Majeure (o Catedral de Marsella): Es un edifico imponente, aunque disminuido por su entorno, de estilo románico bizantino. Substituye a otro edificio anterior fue construida entre 1853 y 1893. Es la iglesia que más me gustó, espectacular.

- Fuerte de Saint Jean: Ubicado en un lugar estratégico, en el siglo XIII la orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén,de San Juan de Jerusalén (futura Orden de Malta) se instalaron allí, dando nombre al barrio. Todavía se pueden observar algunos vestigios. En la Segunda Guerra Mundial, se utilizó como almacén de munición del ejército alemán que explotó en 1944, causando grandes daños al fuerte y al puente trasbordador. El fuerte fue clasificado como Monumento histórico en 1964. Vale la pena pasearse por él, y especialmente las vistas desde allí.

- Mucem: Es el Museo de las Civilizaciones de Europa y del Mediterráneo, en él se cruzan la antropología, la historia, la arqueología, la historia del arte y el arte contemporáneo. El puente que sale del edificio y sobrevuela la calle, conecta con el Fuerte de Saint Jean.

- La Ville Méditerranée: Esta construcción anfibia es una verdadera proeza arquitectónica que se distingue por su espectacular voladizo. La Villa Méditerranée fue concebida por el arquitecto Stefano Boeri y está dedicada a las diferentes formas de expresión de la cuenca del Mediterráneo.

- Museo Regards de Provence: Este nuevo museo se ha instalado en la antigua estación sanitaria construida por Fernand Pouillon y expone las pinturas, las esculturas, los dibujos y las fotografías desde el siglo XVII a nuestros días de la colección privada Regards de Provence.

- La Vieille Charité: El edificio construido en 1670 (y terminado en 1749) fue primero un hospital. La capilla, dispuesta en el centro del edificio se inspira en el barroco romano y tiene cúpula ovoide. La fachada data del siglo XIX. De hecho el edificio fue salvado de la destrucción por Le Corbusier. Actualmente alberga la dirección de los museos, una librería, y exposiciones que van cambiando. Muy recomendable su café para descansar en el barrio del Panier.

- Museo de Historia de Marsella: La ciudad de Marsella fue fundada por los fenicios en la zona alrededor del puerto viejo. El Museo de Historia alberga testimonio del pasado y resto arqueológicos: La mayor flota de barcos antiguos en el mundo, totalmente restaurada y presentada al público por primera vez,  la Iglesia de Malaval del siglo V descubierta durante las excavaciones arqueológicas, la cueva de Cosquer muestra un humano en Marsella, aunque la ocupación antes de su fundación en el año 600 A.C.

Y sin duda una de mis visitas preferidas es La Radieuse, el edficio de Le Corbusier. Edificada entre 1947 y 1951, es una construcción imponente de 165 metros de largo por 24 metros de ancho y 56 metros de alto, anclado en un parque. Esta riqueza plástica, típica del gran arquitecto, asocia sus efectos visuales con una organización excepcional para la época. Laboratorio para un nuevo “sistema de hábitat”, la Cité Radieuse está compuesta por 337 apartamentos de 23 tipos diferentes, todos ellos viviendas confortables y modernas para la época. Se pueden hacer tours, para reservar linkar aquí.