0 elementos

 

 

 

El aeropuerto de Bangkok es un enorme centro comerial donde se encuentra todo lo que deseemos, incluso comida típica u orquídeas para llevarnos de reuerdo. El wifi es gratis y el personal amable. Sería pedir mucho para los aeropuertos españoles algo similar?

De Bangkok a Luang Prabang (norte de Laos) no llega a las dos horas de trayecto. Aeropouerto diminuto, a pie de la pista a la zona donde te chequean el pasaporte. Eso sí, primero pasar por taquilla y pagar visado, 32€. Tienen cambio, y mejor llevar una fotografía de carnet encima. on una sonrisa me esperaba el chófer de Amantaka, el único resort Aman en Laos. Check in en mi suite 6. De ensueño: 77m2 con jardín y piscina propia, y no de las pequeñas. Decoración colonial de inspiración francesa y elegancia abierto en el año 2009, el hotel antiguamente era un hospital. Su restauración ha sido minuciosa y con todo tipo de detalles que lo convierten en sin duda, el mejor hotel de Laos. tan sólo con 24 suites repartidas a lo largo del patio presidido por una enorme piscina. Es de esos WOW hoteles que no se olvidan jamás.

Mis fotos de Amantaka linkar aquí
Video de mi suite 6 en Amantaka linkar aquí
El hotel está ubicado en el corazón de la ciudad, Luang Prabang es pequeña, es una península y desde el hotel se puede caminar a todas partes. 
Calma, tranquilidad, paz, monjes budistas paseando y sonriendo, gente amable que me saluda con «Sabaidi», pocos coches, bicicletas, y algunos turistas. El Mekong y el Khan de color marrón oscuro. Verde es el color predominante, roto por las túnicas naranjas de los monjes y el marrón del río. 
En 3 horas he podido visitar lo más importante, el National Museum (anteriormente palacio real) que incluye el famoso Pha Bang, una imagen de Buda del siglo XIV y que sacan de su morada en el año nuevo budista, entre el 12 y el 16 de Abril cada año. He subido los 328 escalones en la Pussy mountain (sí, este es el nombre) para admirar el increible paisaje de Luang Prabang y alrededores desde arriba y su pequeña Wat Chomsi Stupa. He podido visitar algunos hoteles boutique y una guest house que son super recomendables. Todas estas informaciones pronto en mi guía.

Siguiendo la ruta turística, he visitado Wat Xieng Thong, otros de los templos, y éste construido en el siglo XVI, tiene unas ornamentaciones esculpidas que destacan en su conjunto.

He terminado visitando Wat ViSounnarath, el templo más antiguo construido en 155 y reconstruido en 1898, conocido como la sandía pues teóricamente tiene similitudes arquitectónicas (a mi no me lo pareció), en todo caso vale la pena.
La entrada de todos los templos cuesta 20.000 kip.Sinceramente, todos se parecen, no son iguales pero similares. Al final no sé casi relacionar, nombre con edificio, tratando de recordar mejor acudir a mi libretita donde anoto algún pequeño detalle que destaque para posteriormente acordarme de dónde estaba. «Same, same but different».

Sudada y agotada he llegado a Amantaka, para poder disfrutar de un poco de relax en mi piscina privada

Cena opípara laosiana para terminar el día en Luang Prabang.
Después de dormir de maravilla, desayuno à la carte. He tomado fruta y huevos. No tenían nada de chocolate, una lástima. Lo primero check out, me ha sabido muy poco pero hay mucho por conocer.

He visitado primero un boutique hotel que me ha encantado, el Mekong River View, está ubicado en la punta de la península, enfrente del Mekong y pertene a un simpático sueco. Sus habitaciones a parte de minibar gratuito, tienen como curiosadad camas movibles y urinario masculino Ahora dispone de 18 habitaciones pero en un año se amplian hasta las 24, por lo tanto al reservar sugiero pedir las habitaciones nuevas. A partir de 150€.

Cosas a visitar alrededor de Luang Prabang? Las cataratas de Kuang Si, situadas a 25kms al sur de la ciudad, se llega fácilmente alquilando un tuktuk por unos 150.000 kip (15€) ida y vuelta. Cuando yo he ido llovía mucho, por lo que el público era poco, pero me comentan que se llenan hasta la bandera, no sólo por su belleza, sino también para bañarse en las piscinas de agua turquesa que se forma. 
Regresando a Luang Prabang hemos hecho una corta parada para visitar el pueblo de Ban chan donde niñas vendían pulseras trabajadas a mano. Todo muy básico. 
 
De allí nos hemos dirigido a visitar las cuevas de Pak ou Cave, o otramente dicho Tam Ting, a 25kms al norte de la ciudad, en la confluencia del Mekong con el río Ou hay una cueva con más de 300 figuras de Buda representadas en todas sus posturas. Para llegar he tenido que alquilar un bote y cruzar el Mekong, 20.000 kip y la entrada 20.000 kip extras.
 

Ya de regreso a la ciudad cambio de hotel, esta vez The Luang Say Residence, perteneciente al grupo de Small Luxury Hotels, cuenta con 24 habitaciones repartidas en 4 pabellones coloniales.

 
Es sencillamente fantástico, jardines tropicales muy cuidados, sensación de paz, piscina infinita y una habitación con muebles coloniales de tonos marrones oscuro, baldosas blancas y grises para el amplio baño y una cama romántica con dosel. Lo único que le falta a este hotel es un spa.

Otra cena opípara preparada por el chef tailandés. Sólo digo que de aperitivo me han servido lasagna fina de remolacha con queso de cabra. La imaginación al poder!

El director de The Luang Say Residence, un simpático parisino que había trabajado varios años con cadenas internacionales en Tailandia, me ha contado que el hotel pertenece al grupo francés Mekong Cruises que a partir de ahora se convierten en un must para mi: unos cruceros que navegan desde la frontera de Tailandia (norte de Chiang Rai) hasta Luang Prabang, dos días y una noche. La noche se pasa en el lodge que tienen en la jungla.

Y mañana más.