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El aeropuerto de Koh Samui es lo que yo describiría como un pequeño y simpático aeropuerto: sus salas de espera están en casitas con el techo típico tailandés, sin cristales ni puertas. La zona de check in y la de llegadas también carecen de aire acondicionado por lo mismo, por estar al aire libre. A mi llegada tomé un taxi que me condució hasta el Resort de Four Seasons. Llegaba con el convencimiento que mi estancia sería memorable pues soy seguidora de @FSThailand y @FSKohSamui en Twitter y por referencias del mundo de la hotelería de lujo mundial. En unos quince minutos llegué a la entrada del Resort, una entrada más bien pequeña y discreta, flanqueada por una gran puerta. Personal sonriente me recibió. No parecía absolutamente la entrada de un Resort referencia mundial, pero enseguida que me abrieron la puerta pude ver el pequeño hall de recepción que está a lo alto de una colina con vistas espectaculares de las aguas turquesas de Koh Samui. Durante el check in me ofrecieron una bebida helada de lychi.

Eso era la discreta entrada a mi viaje al paraíso durante 3 días.

El coche eléctrico me llevó a mi villa, sí digo villa porque es una casa con piscina infitinita propia de 15 metros, habitación muy generosa y baño de decoración clásica tailandesa

, con los colores del mar, azul suave y madera de teca. Techos altísimos y una elegancia exquisita. Todas las villas están situadas en la ladera de la colina y todas ofrecen vistas al mar. Unos 100 metros cuadrados en total.
Me encantó el detalle que tuvieron, con galletas con el logo de Twitter. Los hoteles Four Seasons y yo tenemos muy buena relación 2.0.

El Resort está rodeado por un ingente y exótico jardín, 856 cocoteros fueron preservados en la construcción del Resort. Pasear por sus caminitos y ahorrarse el coche eléctrico es un ejercicio recomendado. Me encantó. Un ejército de jadineros cuida que todo esté impecable para el disfrute de los huéspedes.

60 villas, todas ellas con piscina y 13 residencias permanentes espectaculares conforman el Resort. Un restaurante tailandés el Lan Tania con guiños a la cocina italiana me deleitó una cena memorable, no perderse la ensalada de papaya y gambas picante y su sopa agridulce de mariscos. A pie de playa con oferta internacional, el restaurante informal Pla Pla donde degusté una barbacoa de mariscos impresionante. Muchos de los productos, como los pescados, mariscos y verduras son de proveedores locales. Intentan abastecerse de kilómetro cero lo máximo posible.

 
Quiero destacar la labor del jefe pastelero por los deliciosos panes y su variedad, así como pasta, madalenas, brioches, etc en el desayuno. Tuve el honor de conocer el nuevo chef ejecutivo, el catalán Alex Garés que tan sólo llevaba tres meses en el Resort y que está empezando a aplicar su excelente visión ya demostrada en una experimentada carrera:. Alex lideró la apertura del restaurante Lasarte en Barcelona y después estuvo tres años en un hotel de lujo en las Maldivas. Juventud y experiencia para Four Seasons.
 
Su spa es conocídísimo y ha recibido varios premios mundiales, tan sólo cinco villas, todas ellas situadas en un tranquila área del Resort, prácticamente escondido en un camino flanqueado por arboles bambús, palmeras y cocoteros y la sensación de entrar en un mundo aparte. Las villas con parte externa de ducha, relax y jacuzzi son preciosas. Su masaje estrella son los rituales de la luna, Moon’s rituals en los que se aplican masajes o depilaciones según las fases lunares. Tuve la suerte de poder mimarme con un masaje con varias técnicas tailandesas ancestrales, aplicando las compresas de hierbas calientes y con masaje por zonas.
 
El Resort consta también de una librería con una gran oferta de películas, música y libros. El Kids for All Seasons, la zona de entretenimiento para niños con programa diario pensado sólo para los más pequeños. Un gimnasio con vistas espectaculares y una sala en la playa para practicar yoga a las 8 de la mañana. Asi empecé yo mis días en el Four Seasons Resort, ejercitando mi cuerpo y mente enfrente de la playa.
Y lo que muchos huéspedes buscan: una playa prácticamente privada, con su piscina infinita, sus palmeras y su agua azul turquesa. Los simpáticos empleados, traen helados de coco o chocolate a los que están en las tumbonas. Ideal para el relax.
 
 

Después de haber visitado varios hoteles de cinco estrellas en Koh Samui afirmo que el Resort Four Seasons es por sus villas, vistas, servicio y gastronomía el mejor Resort de Samui. Sin duda intentaré volver, tres días me supo a muy poco.
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