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Una de las ventajas de vivir en la maravillosa ciudad de Barcelona, es que incluso en invierno puedo gozar de sentarme en una terraza al sol y tomarme un aperitivo, disfrutar de la vida y del poco tiempo libre que tengo. Y mi terraza preferida en Barcelona sea en invierno, sea en verano, es sin duda La Dolce Vita en el décimo piso del Majestic Hotel & Spa, en pleno corazón del Paseo de Gracia.

El hotel es seguramente uno de los más elegantes de Barcelona, clásico y con mentalidad totalmente renovada y más en estos momentos que están reformando habitaciones para ganar más espacio. No he dormido nunca y no puedo concretar cómo son los servicios, pero sin lugar a duda el Majestic Hotel & Spa es una referencia en la hotelería de lujo de la ciudad.
En el décimo piso, junto a la terraza La Dolce Vita se ubica también el Majestic Spa, un espacio chic dedicado al cuidado de los clientes del hotel pero también abierto a los barceloneses que quieran cuidarse con los exclusivos productos de Natura Bissé. Tengo la suerte de haber gozado un par de veces de tratamientos exclusivos y el servicio es excelente.
Además el hotel cuenta con un restaurante estrellado, el Drolma del chef catalán Fermí Puig, referencia para gastrónomos de todo el mundo. Otro must try pendiente.

Pues para mi la Dolce Vita es la terraza donde me relajo cuando estoy por el centro de Barcelona, me regala siempre increíbles vistas del skyline de
Barcelona, desde la Sagrada Familia hasta el castillo de Montjuïc o la modernísima Torre Agbar. Mis amigos quedan encantados, pues la mayoría no sabe que esta terraza es accesible para todos los ciudadanos.

El pasado día 9 tuvo lugar la fiesta de apertura de la temporada de verano y la glamourosa cita congregó varias caras conocidas de la sociedad barcelonesa y tuve la suerte de estar invitada. Encantada con el exclusivo champagne Ruinart, cerveza Peroni y mojitos, y además, disfruté de un delicioso cocktail a base de tapas y cazuelitas de aire mediterráneo como los tradicionales pimientos del padrón, exquisito jamón ibérico o deliciosos tacos de salmón y ostras. Además de estar rodeada por un ambiente de los más chic y música en directo de la mano de Nika Mills vestida de Escada, fue una velada glamourosa y divertida.

 

 

La temporada en La Dolce Vita queda oficialmente inaugurada con atardeceres increíbles, mojito en mano y buena compañía. Si me buscáis, seguramente me encontraréis en esta terraza!